Es uno de los cortometrajes más visto en internet y está entre los ocho finalistas en la X edición de los premios Notodofilmfest, uno de los concursos internacionales de cortometrajes más importantes que se organizan en España. Se titula ‘Mi papá es director de cine’, y es candidato a dos de los premios que otorga el festival.
Esta pequeña obra maestra está dirigida por Germán Roda, director granadino formado en Zaragoza, y protagonizada por la pequeña gran actriz Alba Roda. Padre e hija han creado esta historia de humor impregnada de una intensa carga interpretativa.
La joven intérprete asegura que “mi padre lleva toda la vida haciéndome la vida imposible”. Alba actúa siempre bajo las órdenes del director, sin descanso, como Meryl Streep. Es una actriz de carácter, con una prometedora carrera si su padre -y la crisis- no malogra su talento artístico.
La cinta está nominada al Gran Premio del Jurado, un galardón dotado con 10.000 euros y una beca de un mes de producción de televisión en el Canal 7 de Jalisco (México).
Además, también opta al Premio Filmin, consistente en la promoción en internet y la edición en DVD por Cameo, Versus o Avalon, acompañando alguno de sus estrenos.
El concurso Notofilmfest nació por una idea original del cineasta Javier Fesser, y entre sus premiados en ediciones anteriores figuran los directores Daniel Sánchez Arévalo, Nacho Vigalondo y Rodrigo Cortés. El jurado de este año está compuesto por Daniel Calparsoro, Jaume Balagueró, Juan Carlos Fresnadillo, Patricia Ferreira, Víctor García León y Javier Fesser.
Germán Roda fue recientemente premiado en el Festival Internacional de Cine Humberto Solas de Cuba 2012 con la Mención Especial del Jurado por su película ‘El encamado’, y fue candidata en la I Gala de los Premios Simón del cine aragonés, en la categoría de mejor largometraje y mejor interpretación.
En la actualidad, rueda un documental basado en el libro ‘La estación espía’, del periodista de HERALDO, Ramón J. Campo.
A Sergio Casado, y a todos sus compañeros de los cines Renoir, por habernos hecho soñar durante todos estos años
Hace menos de un mes pude visitar los estudios Cinecittà, la fábrica de sueños donde se rodaron algunas de las mejores películas de la historia del cine. El texto que sigue a continuación apareció en el suplemento ‘Artes y Letras’ de la edición impresa de Heraldo de Aragón, el pasado 3 de mayo de 2012.
Es la ciudad del cine italiano, un escenario onírico donde el director Federico Fellini fijó su segunda residencia y filmó gran parte de sus películas. La fábrica de sueños que desde la década de los 50 se convirtió en el ‘Hollywood del Tíber’ acaba de cumplir 75 años desde que abrió sus puertas. Tres cuartos de siglo en los que los estudios han atravesado por etapas muy distintas, llegando casi a la desaparición de sus míticas instalaciones ubicadas en la Vía Tuscolana 1.055, a las afueras de Roma.
Desde el pasado año, los estudios son accesibles para el público gracias a la exposición ‘Cinecittà si mostra’, un interesante recorrido por la historia del cine, visitando algunos de los sets y escenarios de películas, como el de ‘Gangs of New York’, ‘Roma’ o ‘San Francisco de Asís’. Entre sus tesoros, se muestra una colección de vestuario de películas rodadas allí. El vestido que lució Audrey Hepburn en ‘Guerra y paz’, es solo una muestra entre el diverso material de atrezo. En la Palazzina Fellini, uno de sus múltiples edificios, se proyecta un cortometraje que enseña al gran público el proceso de creación y las distintas fases que atraviesa un filme hasta su postproducción. Además, en la sala vip, se pueden ver las primeras pruebas cinematográficas de actores como Sofía Loren, Claudia Cardinale, Raffaela Carrà, Stefania Sandrelli o Ricardo Scamarcio.
«El arma más poderosa»
Los estudios cinematográficos Cinecittà fueron inaugurados por Benito Mussolini el 28 de abril de 1937, en las afueras de las ciudad de Roma, basándose en la idea de del periodista y político Luigi Freddi. Las instalaciones se construyeron a la manera de los grandes estudios de Hollywood, ya que el régimen fascista italiano estaba muy interesado en el cine, un poderoso instrumento para propagar la dictadura del Duce.
«El cine es el arma más poderosa», era la frase que en grandes letras figuraba junto a la tribuna desde la que Mussolini inauguró Cinecittà en una superficie que actualmente ocupa 400.000 metros cuadrados.
Sofia Loren
En ese mismo año se rodó el primer largometraje, ‘Escipión el africano’. Rápidamente se convirtió en el escenario de gran parte de los rodajes de películas italianas de finales de los 30 y de los 40. Por aquel entonces, la familia de artesanos Dangelis ya elaboraba decorados monumentales y figuras de cartón piedra con una maestría que perdura en la actualidad, y que va por la cuarta generación.
Más tarde, en la década de los 50, las grandes estrellas de Hollywood llegaron a los estudios de Vía Tuscolana para rodar ‘Ben Hur’, ‘Quo Vadis’, ‘Cleopatra’, ‘Guerra y paz’… al tiempo que Fellini, Visconti o Pasolini filmaban allí varias de sus películas.
Tras el declive de los estudios en la década de los ochenta, se privatizaron a mediados de los noventa con la intención de recuperar el esplendor del pasado. Ya en el nuevo siglo, resurgieron gracias al rodaje de varias superproducciones norteamericanas como ‘Gangs of New York’, ‘La Pasión de Cristo’, ‘Life Acuatic’, ‘U-571’ o ‘Nine’.
Uno de los lugares en los que se detiene la visita es el edificio que está junto al Teatro 5, donde Fellini rodó algunas de sus películas más importantes. Allí se conserva intacto el despacho en el que prácticamente vivía durante la filmación de sus largometrajes. El ‘Cinque’, es el estudio más grande de Europa, con 3.200 metros cuadrados, y se ubica en el centro de la finca de Cinecittà. Este espacio también aparece en algunos planos del filme de Scorsesse ‘Gangs of New York, quien quiso plasmar así su particular homenaje al gran maestro italiano.
En la factoría italiana se han rodado más de 3.000 películas. 90 fueron nominadas a los premios Óscar y 47 obtuvieron las preciadas estatuillas. Curiosamente, en una de esas miles de cintas, Cinecittà, sin más decorado que sus jardines y edificios, figura en el filme de Luchino Visconti, ‘Bellisima’ (1951), con Ana Magnani, tal vez la mejor de las actrices surgidas del cine italiano.
Un aragonés en Cinecittà
El director zaragozano Alfredo Castellón (Zaragoza, 1930) vivió en Roma y trabajó como meritorio en los estudios romanos en la década de los 60, gracias a una carta de recomendación que Luis García Berlanga le dio para Michelangelo Antonioni.
Otro de los grandes directores que filmó allí es Francis Ford Coppola, en concreto varias esccenas de la fallida ‘El Padrino III’.
Entre los nombres asociados a la historia de Cinecittà se encuentra Sergio Leone, que comenzó como ayudante en el rodaje de ‘Ben Hur’, a finales de los años 50. Leone filmaría en el mismo lugar, más de dos décadas después, ‘Érase una vez en América’, su mejor película.
La superviviencia de Cinecittà se debe, en parte, a la incorporación de la televisión en sus estudios, a partir de 1976. En la actualidad, las producciones para la pequeña pantalla continúan. El plató de la versión italiana del programa ‘Gran Hermano’ se encuentra allí, igual que el de ‘Un medico in famiglia’ (‘Médico de familia’).
Teatro 5
Durante el rodaje del último filme de Woody Allen en Roma, ‘A Roma con amor’, el cineasta norteamericano visitó Cinecittà y dejó impresas las huellas de sus manos en un molde de cemento que formará parte del museo de Cinecittà. En la actualidad los estudios cuentan con una intensa actividad y se ruedan allí varias producciones ittalianas. En el set de Roma, se están filmando escenas de ’Imperium’, el ‘spin off’ de la serie española producida por Antena 3, ‘Hispania’.
Mitos del cine
Cinecittà fue la cuna del neorrealismo, de los grandes directores: Rossellini, De Sica, Fellini, Pasolini, Visconti y de generaciones posteriores de cineastas como Leone, Scola, Moretti. Sin olvidar a escenógrafos como Dante Ferretti, autor de los decorados de ‘Y la nave va’, ‘El nombre de la rosa’, ‘Gangs of New York’…
También es el lugar en el que actuaron las grandes actrices y actores: Elizabeth Taylor, Audrey Hepburn, Sofia Loren, Claudia Cardinale, Ana Magnani, Anita Eckberg, Deborah Kerr, Charlton Heston, Richard Burton, Marcelo Mastroiani, Robert Taylor, Peter Ustinov…
La fábrica de sueños también tuvo sus pesadillas. Fue depósito de armas y ‘campo de concentración’ durante la Segunda Guerra Mundial. Cinecittá está llena de historias fascinantes que por fin se muestran al visitante porque el cine, sin público, sin espectadores, no es nada.
No es Cinecito, sino Cinecittà. Foto: Eva Hinojosa
Los estudios cinematográficos Cinecittà fueron inaugurados por Benito Mussolini el 28 de abril de 1937, en las afueras de las ciudad de Roma. Las instalaciones se construyeron a la manera de los grandes estudios de Hollywood, ya que el régimen fascista italiano estaba muy interesado en el cine, un poderoso instrumento para propagar la dictadura del Duce.
“El cine es el arma más poderosa”, era la frase que en grandes letras figuraba en la tribuna presidencial desde la que Mussolini asistió a la apertura de Cinecittà.
En ese mismo año se rodó el primer largometraje, ‘Escipión el africano’. Rápidamente se convirtió en el escenario de gran parte de los rodajes de películas italianas de finales de los 30 y de los 40. Por aquel entonces, la familia de artesanos Dangelis ya elaboraba decorados monumentales y figuras de cartón piedra con una maestría que perdura en la actualidad, y que va por la cuarta generación.
Más tarde, en la década de los 50, las grandes estrellas de Hollywood llegaron a los estudios de Via Tuscolana para rodar ‘Ben Hur’, ‘Quo Vadis’, ‘Cleopatra’, ‘Guerra y paz’… al tiempo que Fellini, Visconti o De Sica filmaban allí varias de sus pelícuas.
El pasado 14 de abril volví a Cinecittà, cinco años después. Desde el año pasado, los estudios están abiertos al gran público y se puede visitar parte de sus instalaciones. Pero de todo esto y mucho más, hablaré en el suplemento ‘Artes y Letras’, que sale los jueves en HERALDO.
Se apagan las luces para siempre en los cines Renoir. De nuevo, otra sala emblemática que desaparece en la capital aragonesa. El cine español nació en Zaragoza hace más de un siglo y, sin embargo, resulta paradójico que sea también un escenario donde muere a cámara lenta.
En las dos últimas décadas, varias salas han corrido la misma suerte: Fleta, Mola, Buñuel, Aragón, Goya… cines donde muchos vimos películas inolvidables. La última vez que estuve en los Buñuel, en 2007, fui el único espectador de la última sesión. A la salida, la taquillera y el acomodador me esperaban para cerrar el cine que, meses después, clausuró para siempre sus salas.
Aquella imagen me reveló que el auténtico drama al que se enfrenta la exhibición cinematográfica en la ciudad no es que no se proyecten buenas películas. Lo realmente importante es que se deja sin empleo a personas. Ahora, el cierre de los Renoir significa el despido de ocho trabajadores. Uno de ellos, Sergio Casado, es quien me puso el acertado mote de ‘Zapatrés’, porque en muchas ocasiones, en las críticas de cine, ponía tres ‘bolos’ en la valoración de las películas.
Los Renoir también fueron sede de uno de los mejores festivales de cine que tuvo la ciudad, y que desapareció para siempre: Cinefrancia. En una de sus últimas sesiones se proyectó, en versión original subtitulada, ’Le grand Bleu’, de Luc Besson. Lo cierto es que en los Renoir se exhibieron muchas obras maestras que jamás habrían tenido cabida en otras pantallas.
La desaparición de estas salas no se debe a que en sus inicios apostara por la versión original o por el cine de autor. De hecho, en los últimos tiempos se había adaptado a las exigencias de la cartelera con algunos títulos más o menos exitosos comercialmente. Pese a sus intentos por salir a flote, los Renoir se extinguen del mismo modo que lo hace la cultura en este momento.
Vivimos un periodo de ’recortadura’ en el que se pierden empleos, derechos laborales y se desprecia la cultura. La película se ha acabado, se han encendido las luces y nos hemos quedado dormidos en la butaca. No despertamos de esta pesadilla.
¿Cuándo cambiaremos la muletilla ‘con la que está cayendo’ por ‘hasta aquí llegaron las aguas’? El Titanic vuelve a hundirse en el cine, ahora en 3D, y la orquesta sigue tocando mientras sucede el naufragio, como si nada.
En el sector cinematográfico, igual que en el resto, cada día más profesionales pierden su trabajo mientras caemos en un profundo sueño, como en ‘La invasión de los ladrones de cuerpos’. Y no nos enteramos de qué va la vaina.
El próximo día 10 de mayo tendrá lugar la última sesión. No servirá de nada, pero sería un bonito gesto organizar una quedada entre las gentes del cine y la cultura, y asistir al último pase de los Renoir, donde tanto hemos soñado y aprendido.
La película ‘El encamado’, del director granadino Germán Roda, ha sido premiada en el Festival Internacional de Cine Humberto Solas de Cuba 2012 con la Mención Especial del Jurado. El filme se rodó el año pasado en Murillo de Gállego y en Zaragoza, y cuenta con muchos nombres aragoneses en su equipo de rodaje. El protagonista de la cinta es el actor y dramaturgo Alberto Castrillo-Ferrer.
‘El encamado’, inicio su andadura en la sección oficial del Festival Internacional de Veracruz (México), donde compitió con filmes independientes provenientes de todo el mundo. “Queremos ir poco a poco con este proyecto. Es un recorrido lento hasta poder llegar a estrenarla comercialmente”, explicaba Germán Roda a comienzos de año.
La intención del realizador granadino, formado en Zaragoza, es que su largo pase por varios festivales durante este año con el objetivo de conseguir una distribuidora para el filme. En la gala de los Premios Simón, que celebró su primera edición el pasado 11 de abril, fue una de las cintas candidtas a mejor largometraje y mejor interpretación. Fue su puesta de largo en casa, gracias a la fiesta del cine aragonés organizada por la Asamblea de Cineastas Aragoneses (ACA).
La cinta cuenta la historia de Alberto, un publicista, que está casado y tiene una hija. Todo marcha bien hasta que, en la Nochevieja de 2005, se mete en la cama y al día siguiente no se levanta, ni a la semana siguiente, ni al año siguiente…
Para esta producción, Roda ha contado con actores aragoneses, a excepción del italiano Angelo Crotti. Componen el reparto Alberto Castrillo-Ferrer, Blanca Carvajal, Luna Castrillo, Laura Gómez Lacueva, Jorge Usón, Carmen Barrantes, Nacho Rubio, Luis Larrodera, Rafa Blanca, María José Moreno, Francisco Roda, Paula Pomarón y Eva Hinojosa. También en el equipo técnico destacan nombres como el del realizador Nacho Blasco, el cámara Santi Gracia y la productora Patricia Roda. Además, en el filme aparecen cameos como el de Manuela Velasco o Fran Perea.
Sigue siendo una leyenda 66 años después de su muerte, tanto como lo fue en vida. María Paz Gascón Cornago (Zaragoza, 1923 – Madrid, 1946) una artista precoz que desde sus primeros pasos sobre el escenario encandiló al público. Su talento como bailarina, cantante y actriz la situó como una de las estrellas de la época con mayor proyección. Sin embargo, en pleno éxito, con apenas 22 años cumplidos, falleció víctima de septicemia.
Fue contemporánea de figuras de la copla como su amigo Miguel de Molina; compartió escenario con la gran Concha Piquer, Estrellita Castro, la Niña de los Peines o la entonces debutante Lola Flores. Dominaba con maestría la danza clásica y todo tipo de bailes. Siempre se consideró una bailarina apasionada de la danza, aunque cultivó otras disciplinas como el canto, el teatro y el cine. En la pantalla fue pareja artística de Juan de Orduña en el filme ‘Leyenda rota’ (1939), y actuó en un total de cuatro películas.
Sobre las tablas: ‘Muerte de la petenera’, ‘Cabalgata’ o ‘Cancionero’ fueron algunos de sus montajes más celebrados. En Madrid estuvo en cartel más de un mes y en los Teatros Argensola e Iris de Zaragoza fue toda una sensación a comienzos de la década de los 40, como reflejan las crónicas de la época.
Primeros pasos
El padre de Mari Paz tenía un almacén de pianos en la calle Porcel, en Zaragoza. Más tarde puso un salón de baile y allí comenzó su afición por la danza y la música. Al mismo tiempo asistió a clases en varias academias de baile. Tras su imparable éxito en Zaragoza, su fama llegó a las grandes capitales y después a todos los rincones de España.
La niña Mari Paz se presentó en el Teatro Parisiana, (sala que más tarde se llamaría Argensola) el 2 de julio de 1929. Fue en el intermedio, al compás de la Orquesta Nueva York, “tomando parte en los bailables la saladísima bailarina María Paz Gascón, futura y diminuta ‘estrella’ de cuatro años”, como anunciaban los carteles de la época.
Bailaba todas los estilos y con solo 12 años actuó en el Teatro de la Zarzuela de Madrid. Bailaba con maestría al ritmo de piezas de Beethoven, Chopin, Granados o Sarasate con igual destreza que las composiciones de Quintero, León y Quiroga.
El ejemplar del 2 de mayo de 1940 de HERALDO DE ARAGÓN recogía en sus crónicas teatrales: “Mari Paz, casi una niña, no es una promesa. Es realidad de una danzarina excepcional. No solo baila con sentido original del ritmo, sino que anima los bailes prodigiosamente. Es lo mejor que ha salido de hace años hasta ahora, y las ovaciones de sus paisanos, los zaragozanos, rubricaron la marcha triunfal de su arte impuesto a todos los públicos“.
Con solo 22 años ya había hecho numerosas giras por toda la geografía, había actuado en varias ocasiones ante Franco, en recepciones en el Palacio de la Granja y en el Palacio de Oriente. Fue contemporánea de Imperio Argentina, Concha Piquer, Juanita Reina, Estrellita Castro, Lupe Sino, Pastora Soler, Miguel de Molina, Mario Gabarrón, Roberto Rey… A mediados de los 40 su carrera era imparable: iba a hacer las Américas, viajar a Londres, rodar junto a Juan de Orduña ‘La Lola se va los puertos’ (le sustituiría Juanita Reina)… En marzo de 1946, tras varios meses de trabajo sin descanso, Mari Paz contrajo una enfermedad que le provocó una fiebre intensa y tuvo que volver a su casa de Madrid. Al día siguiente falleció, un 12 de marzo.
Fue enterrada en el cementerio de La Almudena, en Madrid, donde se erigió un mausoleo por suscripción popular. El maestro Quintero, Rafael de León, el general Millán Astray, las actrices Lupe Sino, Concha Piquer, Celia Gámez y muchas otras personalidades colaboraron con generosos donativos. Todavía puede visitarse. Su funeral tuvo lugar en la iglesia de Jesús de Medinaceli y su entierro fue multitudinario.
La muerte de Mari Paz supuso una pérdida irreparable que consternó a toda la sociedad española, y en especial a sus compañeros de profesión. Tres meses después de su muerte, Celia Gámez dedicó una función homenaje en el Teatro Calderón de Barcelona a la memoria de Mari Paz, para recaudar fondos destinados al mausoleo de La Almudena.
Memoria viva
Mari Paz Gascón sigue muy presente en los recuerdos de Ramón Gómez Gascón, su sobrino: “Fue una de las primeras artistas que interpretó la canción ‘Las cosas del querer’ que más tarde adquiriría gran popularidad durante los años de posguerra“.
Su sobrino, Ramón, conserva el libro ‘Ballet y baile español’, de Alfonso Puig Claramunt, con la dedicatoria de Miguel de Molina en sus primeras páginas. También guarda unas castañuelas que usaba la artista. “Tocaba los palillos que parecían trigos de pájaro”. “Bailando era única. Recuerdo perfectamente cuando iba a verla actuar, entre bambalinas“.
Ramón recuerda que al poco tiempo de morir su tía Mari Paz, también murieron su abuela y su padre. En menos de tres años tres miembros de la familia habían fallecido. Así que decidieron abandonar Madrid y volver a Zaragoza.
El sobrino de Mari Paz heredó la pasión musical de su tía, y junto a su mujer, Rosario, y su amigo, Fernando Blázquez, formó en la década de los 60 el Trío Mari Paz, un grupo musical al estrilo de Los Tres Sudamericanos que recorrió toda la geografía interpretando los éxitos del momento. “Pero eso sería otro reportaje”, bromea Ramón.
Era una victoria cantada que nos ha dejado a todos sin habla. El triunfo de ‘The Artist’, de Michel Hazanavicius, con cinco estatuillas (mejor película, dirección, actor, banda sonora y vestuario), confirmó los pronósticos de una edición sin muchas sorpresas entre los premiados. ‘La invención de Hugo’, de Martin Scorsese, ha sido la otra gran afortunada, con cinco premios Óscar.
Billy Cristal volvíó por novena vez a conducir la gala. más estirado, más previsible y más oscuro que nunca, al menos en el tono de tinte. “¡Qué pelazo!”, diría el personaje de Carlos Areces. De hecho este aspecto fue más comentado por los medios que la propia gala.
La ceremonia ha sido retransmitida por un canal de pago y por varias emisoras de radio. Si Billy Crystal estuvo soporífero, también le fueron a la zaga algunos comentaristas a este lado del charco, con opiniones absurdas que poco o nada tenían que ver con el séptimo arte.
Precisamente, lo que sí ha estado presente entre las triunfadoras es cine. Y del bueno. Por supuesto, la ceremonia de los Óscar es un espectáculo en sí, que refleja el glamur del ‘star system’ de Holllywood, y sus vestidos maravillosos y sus preciosas joyas. Pero también son profesionales del cine. Y de lo que se trata también es de contar por qué esas películas han llegado a los Óscar, por qué merecen ganarlo, así como otros aspectos interesantes. Lo demás es ruido.
La edición número 84 de los premios Óscar cuenta con dos grandes películas entre las más nominadas: ‘La invención de Hugo’, con 11 candidaturas; y ‘The Artist’, con 10. Son dos filmes que vuelven a la esencia del cine clásico, un guiño al universo de Georges Méliès y al cine mudo, respectivamente. En esencia, el cine de toda la vida con las dosis precisas de drama, comedia, aventuras, música, y baile. Una se filmó en Europa y la otra en EE. UU. Scorsese decidió rodar ‘Hugo’ en Francia e Inglaterra; y el director europeo Michel Hazanavicius hizo lo propio en Los Ángeles.
Pero si por algo se caracterizan las nominaciones de este año es porque los filmes candidatos son cine de verdad, en su mayoría. No hay estridencias y, en general, las películas que optan al Óscar en las diferentes categorías muestran el buen estado creativo de la industria cinematográfica. Será la crisis.
‘Los descendientes’, ‘Criadas y señoras’, ‘La invención de Hugo’, ‘The Artist’, ‘Tan fuerte, tan cerca’, ‘Midnight in Paris’, ‘Moneyball’, ‘El árbol de la vida’ y ‘War Horse’ optan al Óscar a la mejor película. Todas tienen buenos ingredientes, aunque siempre quedan fuera de las quinielas cintas que también deberían llevarse premios importantes, como ‘Drive’ o ‘Una separación’.
En el apartado patrio, ‘Chico y Rita’, de Fernando Trueba y Javier Mariscal, representa a España en la categoría de mejor película de animación. La otra nominación española es la de Alberto Iglesias, por la banda sonora de ‘El topo’.
Y sí, ‘The Artist’ va a ser la gran triunfadora de esta edición por méritos propios. También habrá grandes sorpresas entre los premiados, pero como la gala cinematográfica más importante del mundo no es de interés general, qué menos que la retransmita Canal+.
El ciclo ‘Guionistas: Dalton Trumbo’ que coordina Luis Antonio Alarcón, responsable del Aula de Cine de la Universidad de Zaragoza, cuenta con una nueva sesión dedicada al guionista norteamericano Dalton Trumbo. El filme que se proyecta hoy en el colegio mayor Pedro Cerbuna de Zaragoza (19.30. Entrada libre) es ‘Papillon’, de Franklin J. Schaffner (‘El planeta de los simios’, ‘Los niños del Brasil’), con Steve McQueen y Dustin Hoffman como protagonistas de uno de los mejores dramas carcelarios de la historia del cine.
La cinta está basada en la autobiografía publicada a finales de los 60 por Henri Charrière, apodado Papillón, un ciudadano francés acusado de asesinar a un proxeneta de los bajos fondos de París. En 1931 fue condenado a cumplir diez años de trabajos forzados y cadena perpetua en la Guayana Francesa. Papillón siempre defendió su inocencia.
El libro fue un éxito de ventas y no pasó inadvertido para la industria cinematográfica norteamericana, que rápidamente se hizo con los derechos para rodar la película. Lorenzo Semple Jr. y Dalton Trumbo adaptaron el guión de ‘Papillon’, cuyo rodaje transcurrió en Jamaica, Hawái, Estados Unidos, Guayana Francesa y España, concretamente en Hondarribia, escenario de una de las primeras secuencias.
El filme ahonda en las duras condiciones del sistema carcelario francés en la Guayana y refleja la degradación moral y física de su protagonista, interpretado por Steve McQueen, hasta que logra fugarse de la Isla del Diablo.
Trumbo proyectó en el guión del ‘Papillon’ parte de su propia experiencia, tras la persecución sufrida durante el macartismo. La película solo tuvo una nominación en los Óscar de 1974 a la mejor banda sonora, de Jerry Goldsmith. La estatuilla fue para Marvin Hamlisch, autor de la música de ‘Tal como éramos’.
Henri Charrière
En 1941, Henri Charrière escapó de la colonia penal de la Isla del Diablo, en la Guayana Francesa, y pocos años después se estableció en Venezuela, donde escribió la autobiografía que se publicó en 1969. Sus delitos prescribieron y Charrière pudo regresar a Francia, recuperando el contacto con su familia. Falleció en Madrid, víctima de un cáncer, el 29 de julio de 1973, el mismo año que se estrenó ‘Papillon’.
‘Papillon’
EE. UU.-Francia, 1973. Dirección: Franklin J. Schaffner. Guión: Dalton Trumbo y Lorenzo Semple Jr., basado en el libro homónimo de Henri Charrière. Fotografía: Fred Koenekamp. Intérpretes: Steve McQueen, Dustin Hoffman, Victor Jory, Don Gordon, Anthony Zerbe, Robert Deman, Woodrow Parfrey, Bill Mumy, George Coulouris, Ratna Assan. Duración: 142 min. Drama.
El filme ‘Cromos’, del realizador aragonés José Ángel Delgado fue una arriesgada apuesta cuya financiación, sin ayudas ni subvenciones, no mermó las ilusiones de esta producción cuyo rodaje se concibió como un ejercicio de experimentación. Con un equipo plagado de nombres aragoneses, Delgado se embarcó en un arriesgado proyecto: una comedia de carretera con intriga. Nada menos.
La cinta se estrenó en la gran pantalla en 2008, en el marco del Festival de Jóvenes Realizadores de Zaragoza. En ella se narra el rocambolesco viaje de Hugo (Miguel Ángel Ruiz), un fanático de los cromos de fútbol que hará lo indecible por conseguir el que le falta para su colección.
A bordo de una furgoneta Volkswagen, recorrerá junto a Máximo (David Lozano), Charito (Yolanda Blanco) y un becario (Miki López) un largo camino que comienza en Zaragoza y termina en Riotinto (Huelva), la cuna del fútbol español. La película cuenta, además, con un azaroso cameo de Toni Genil.
Delgado trabajó durante tres años en este filme, que contó con un equipo de medio centenar de profesionales. Entre ellos destacan Mirella R. Abrisqueta, Jorge Nebra, Emilio Larruga, Christopher Cooper, Isabel Alcaine, Elena de Felipe y Máximo Pinilla, entre otros.
Todo esa labor se ve ahora plasmada en un DVD, a la venta en la web de Cosmos Fan por solo 5 euros. Es una edición sin ánimo de lucro cuyos ingresos se destinan a costear parte de los gastos de producción de la película.
José Ángel Delgado estuvo al frente del programa ‘Bobinas’ durante sus primeros años de emisión. El espacio fue un referente del audiovisual aragones y un plataforma para decenas de realizadores desde sus inicios, hasta que dejó de emitirse el mes pasado, tras más de cinco años en antena. Mirella R. Abrisqueta estuvo en la dirección hasta el final. En la actualidad, José Angel Delgado es director de la Asamblea de Cineastas Aragoneses, labor que alterna con la docencia y la producción audiovisual.
Si piensan que hacer cine en Aragón es díficil pero no imposible, están en lo cierto. ’Cromos’ es la prueba de que quien la sigue, la consigue.