Existen muchas cosas terribles (y temibles) en el sistema científico español. Su enumeración ocuparía más espacio que la Enciclopedia Británica. A cada paso que des, las detectas. Estos días he descubierto una verdaderamente espeluznante: resulta que el sistema telemático que utiliza el Ministerio de Ciencia para solicitar proyectos de investigación te machaca constantemente con un mensaje que advierte: “Los profesores de instituto, aunque sean doctores, no pueden pertenecer a equipos de investigación”. La advertencia es tan reiterativa que parece que nos alertaran del mayor de los peligros posibles. ¿Por qué las ‘eminencias’ del ministerio desprecian tanto a los profesores de instituto? Parece que la razón es el miedo a la brillantez. Sacar unas oposiciones de instituto (con 100 temas) es mucho más difícil que una beca FPU o FPI. Los licenciados ricos, pueden ser becarios (sus padres pagan); los pobres hemos tenido que empezar con unas oposiciones de instituto. A partir de ahí, hemos investigado (en la mayoría de los casos más que los becarios, los universitarios o el CSIC) y al final algunos estamos en la universidad. Y hemos sorteado el desprecio del sistema. En cualquier país que no sea de pandereta, evalúan al investigador por sus resultados, no por dónde se gana la vida. Einstein hizo su mejor investigación en el tiempo libre que le dejaba su trabajo en una oficina de patentes. Por tanto, jamás podría haber sido incluido como miembro en un equipo español. Es difícil que los responsables de un ministerio puedan saber menos de cómo funciona un sistema. En la II República (donde se produjo la denominada Era de Plata de la ciencia española –y jamás ha habido una de Oro-), el paso por el instituto era casi obligado para ser profesor universitario o intelectual solvente. Hasta el poeta Antonio Machado lo tenía a gala. Era algo apreciado. Ahora es un gran pecado para este ministerio. Se sabe que las ideas más revolucionarias (por ejemplo, las teorías de Darwin) entraron en España de la mano de profesores de instituto. Despreciar de esta manera a los profesores de Secundaria para hacer investigación solo es indicativo de la gran mediocridad intelectual de los responsables de las políticas científicas en España. Y es el indicio más claro de que el siglo XXI también estará perdido para la ciencia española.
CARLOS ELÍAS

Siento el mayor respeto por mis colegas investigadores que, como vd., son profesores de instituto. No obstante, de su texto se desprende que el número es grande, y yo creo que no lo es. Decir que el miedo a la brillantez sea la causa de la imposibilidad de que figuren como investigadores es poco serio, y el desprecio que vd. muestra hacia los becarios y los demás investigadores también lo es.
La causa del hecho que señala es más bien el miedo a la picaresca tradicional. La financiación se basa (en parte) en el número de miembros del equipo, y si se permitiera eso, habría muchos casos en los que los proyectos se inflarían a base de incorporar profesores de secundaria (de los que no investigan). Creo que eso ocurrió en el pasado.
Si vd. investiga, acérquese a cualquier grupo de investigación relacionado, y nadie le negará su ayuda.
Y ya querrían investigadores de otros países europeos tener un programa nacional de proyectos como el nuestro. El siglo XXI no está perdido, como no lo estuvo el XX, para la ciencia española, a pesar de las enormes dificultades que nos imponen, día tras día, sistemas de gestión que en bastantes aspectos dejan mucho que desear.
Estoy de acuerdo con el autor en que resulta una discriminación aberrante impedir a los profesores de instituto que investiguen.
Pero no me parece adecuado criticar a los becarios FPI o FPU a costa de los profesores de insituto, porque en dichos becarios, no sé si lamentablemente o afortunadamnete, recae el 90 % del peso de la investigación realizada en España.
Para finalizar, me gustaría reforzar la opinión del blogista, aceptando que el sistema investigador español está muy pero que muy enfermo…
Aunque coincido en términos generales con la opinión del autor del texto, especialmente en cuanto a la valía contrastada, a través de un sistema de oposición (cada vez menos libre), de los profesores de instituto, tan denostados en nuestros días, hay un par de extremos que sí me gustaría que este profesor de universidad aclarase al lector, especialmente en lo que concierne a las becas predoctorales.
En mi opinión, equipara con demasiada laxitud dos becas que, aunque dependientes de la Administración General del Estado, distan mucho entre sí por lo que a los requisitos necesarios para su obtención concierne: es posible que una beca FPI (al igual que una plaza de profesor asociado) se la den a cualquiera que tenga una buena relación con el investigador responsable del grupo pero para ser becario FPU hace falta algo más: contar con un expediente académico brillante en la licenciatura.
Resultaría también obligado que el autor explicara con mayor detenimiento el siguiente extracto: “los licenciados ricos, pueden ser becarios (sus padres pagan) [sic]; los pobres hemos tenido que empezar con unas oposiciones de instituto”. Las comparaciones siempre son odiosas pero en unos casos más odiosas que en otros.
A pesar de mi profundo respeto por el sistema de oposición, debo decir que ni los opositores son unos pobres desvalidos (aunque siempre habrá alguno), ni yo veo por los pasillos de las Facultades a esos becarios “aristócratas” referidos en su artículo sino, más bien, a unos pobres desgraciados que, después de haber empeñado los codos en la carrera, están cuatro años percibiendo menos de 1000 €/mes -hasta hace bien poco sin cotizar a la Seguridad Social ni prestación por desempleo- dando muchas horas de docencia -que no figuran en ningún POD- y con un futuro bastante incierto. Créame el articulista cuando le digo que esos “licenciados ricos” a los que él alude en el texto nunca fueron becarios (algunos no lo podrían haber sido por mucho que hubieran querido) sino, en todo caso, Ayudantes directamente, abreviando trámites previos.
Mejor le iría a nuestra alma máter en el caso de exigir a todos aquellos que pretenden ingresar en ella unos requisitos previos de acceso como la obtención de una beca de características similares a la FPU.
Estoy totalmente de acuerdo, todo el mundo que lo desee puede aportar valor en la investigación de la índole que sea: “que cada uno aporte lo que sepa”; el sistema montado en torno a la ciencia en nuestro país favorece a los pudientes que permanecen como becarios, durante años y años, formándose y compitiendo de forma desleal con aquellos que tenemos que trabajar para ganar el sustento. Tengo más cosas que decir pero no caben en este breve comentario.
En la enseñanza media se ha perseguido a todo el que destacara en algo fuera de la vía estrecha marcada por el MEC, y ahora por las comunidades autónomas.
Como ejemplo puede verse el baremo de méritos para cualquier finalidad, pero en especial para los traslados. El doctorado está minusvalorado con relación a cualquiera de los demás méritos. Lo mismo la investigación en cualquier otra cosa que no sea la indicada por la vía estrecha. Los males viene de lejos. Pero se han consolidado en los CPR y su “activismo pedagógico”. Así estamos en el penúltimo lugar del informe PISA. Solución oficial más “activismo pedagógico”.
Naturalmente, muchos rechazan ese modelo.
Me ha extrañado este artículo, si perteneces a la universidad como dices sí que puedes solicitar proyectos de investigación. Por otro lado, con una beca FPI o FPU se cobran 1150 euros al mes, no hace falta que los padres sean ricos, se puede vivir dignamente. La gestión económica de un proyecto se hace por una institución acreditada para ello, lógicamente. De todas formas te animo a que sigas investigando, aunque no sea a través de los proyectos del plan nacional.
Creo qe conviene aclarar algunos matices de tu texto. 1) el acceso a las becas FPU o FPI es por meritos de toda una carrera y estoy seguro que el esfuerzo es superior a estudiar 100 temas. 2) ser becario (afortunadamente) no tiene nada que ver con la procedencia economica de los doctorandos y probablemente es al contrario de lo que dices, muchos opositores pueder serlo gracias a vivir a costa de sus familias 3) sinceramente dudo que el impulso actual del I+D (cotejable en cualquiera de sus indicadores pe. # articulos SCI) provenga de los institutos de secundaria, me parece una soberana mentira decir que en estos se investiga mas que en el desarrollo de tesis doctorales. 4) Para finalizar, y dado el caracter extremadamente competitivo de la carrera investigadora en España actualmente, me parece muy dificil que haya investigadores en las univesidades o otros centros provenientes de secundaria. Esta claro que los respectivos ministerios hace tiempo marcaron ambas carreras por separado y con dificil compatibilidad (en ambas direcciones), pero desde luego estoy contigo en que el unico acceso al sistema español de I+D sean los indicadores curriculares (“brillantez”) independientemente del centro (publico o privado) en el que se trabaje.
Esto mismo, aunque no me consta un aviso en la web del ministerio, ocurre con doctores en la empresa privada (al menos para la investigación fundamental). No es posible incluir a un doctor o investigador en un proyecto si trabaja en una empresa privada, aunque esta esté relacionada con el objeto de investigación y la empresa le permita aportar horas al proyecto. Lamentable.
Estoy de acuerdo con que la discriminacion a profesores de instituto no parece justificarse por ningun lado.
Pero el tono de expresiones como “Sacar unas oposiciones de instituto (con 100 temas) es mucho más difícil que una beca FPU o FPI. Los licenciados ricos, pueden ser becarios (sus padres pagan); los pobres hemos tenido que empezar con unas oposiciones de instituto. A partir de ahí, hemos investigado (en la mayoría de los casos más que los becarios, los universitarios o el CSIC)” suenan poco razonadas también y tienen un aire a resquemor y enfado con algo mas que con lo que se comenta en el post.
Espero que cuando el autor publique sus resultados de investigación lo haga en un lenguaje más correcto y valide más sus razonamientos expuestos de lo que lo hace en este blog.
La mala imagen de los profesores como profesionales es generalizada. Y eso que los de secundaria, a las malas, sacamos nuestra licenciatura específica… pero los pobres maestros, a esos no se les respeta nada de nada.
Para defender la participación de los profesores de instituto en los proyectos de I+D no hay que atacar a los becarios. Para empezar obtener una beca FPU requiere, al menos en el área que yo conozco, un expediente rondando el sobresaliente de media. Para continuar, ¿qué es eso de que los padres pagan a los becarios? Disculpa pero como un día fui becario debe ser que soy un poco tontito y no llego a entenderlo. Las becas las paga el Ministerio de Educación y Ciencia o las Comunidades Autónomas. Y reitero que me parece mal que los profesores de instituto capacitados para ello no puedan formar parte los equipos de los proyectos de I+D pero tu defensa de algo justo ha quedado muy empañada por las barbaridades sobre los becarios. ¿Realmente era necesario?
Acabo de descubrir este blog gracias a un retweet de esta entrada, y me he quedado alucinado. De verdad, no hay quien entienda nada. No sé me ocurre ninguna razón lógica para esta situación.
Pingback: Profesores de instituto e I+D
Estoy de acuerdo contigo, sin embargo, como maestro me pregunto:¿Los licenciados que dan clase en los institutos tienen claro que su trabajo consiste en sacar a los chicos y chicas de la ESO adelante? Si creen que su sustento está en investigar, están equivocados. Muchos son capaces de ser buenos pedagogos y además innovar e investigar, ahora bien, como en la Universidad, hay otros muchos que equivocan el origen de su sustento, y olvidan que es tan importante conseguir que un mediocre saque el título, como que un brillante no se pierda por el camino. Muchas veces lo que investigan estos catedráticos tiene más que ver con su interés personal que con la formación acorde para ilustrar a sus alumnos. ¡Que los maestros de Primaria, los profesores de Secundaria y los catedráticos de la Universidad; INVESTIGUEN!, por supuesto, pero que no sea antes de preparar sus clases para que sus alumnos, incluso los más torpes, sean capaces de adquirir las competencias básicas del nivel educativo que cursen. Hace unos cuantos años, en Primaria se educaba, en Secundaria se instruía, en Bachillerato se formaba y en la Universidad… bueno, no lo voy a contar; Los tiempos han cambiado y creo que, hasta en la Universidad, hay que seguir educando. ¿Estáis listos, preparados, ya!?
Pingback: Profesores de instituto e I+D | El Noticiero
Yo estoy deacuerdo en que existen muchas cosas terribles en el sistema cientifico español. Pero no estoy deacuerdo que conseguir una beca FPU o FPI sea más fácil que unas oposiciones de secundarias, sin restarle mérito a esto último. Para obtener una beca de ese tipo o del gobierno de Aragon o comunidad autonoma correspondiente (que es mi caso) tienes que tener un minimo de expediente academico (lo que significa que has tenido que trabajar muy duro durante la licenciatura) y acompañarlo de un proyecto de ivestigacion, por lo que tienes que buscar un grupo de investigacion en el que realizar la tesis doctoral que es tambien evaluado. Tampoco es verdad que no puedas obtener una beca por ser “pobre”. Yo he sido becada por el minesterio de educación en todos los cursos de mi licenciatura porque desgraciadamente mis padres no tenian una buena posicion economica y estoy pudiendo realizar mi tesis doctoral de forma independiente porque para ello el gobierno de Aragon me condeció una beca-contrato para desarrollar el trabajo que permitira obtener el título de doctor. Para realizar este proyecto he tenido que dedicar cuatro años de trabajo a tiempo completo, mucho esfuerzo y mucho trabajo, porque lo que mucha gente parece ignorar es que investigar es trabajar, y hay que dedicarle tiempo, esfuerzo. Tampoco hay que olvidar que existen muchos investigadores predoctorales que no tienen tanta “suerte” como yo y realizan su tesis doctoral en condiciones todavia más precarias, con salarios muy bajos y becas con unas condiciones laborales lamentables porque no han conseguido una beca para poder hacer la tesis, asi que tan fácil no debe de ser.
Me siento plenamente identificado con este texto…
Pingback: uberVU - social comments
Mande el artículo a menéame y te han puesto a caldo. Lo siento xD
http://www.meneame.net/story/profesores-de-instituto-e-id
Tienes mi apoyo moral, aunque no sirva de mucho. La sociedad sigue limitando al individuo, en lugar de potenciarlo… seguro que muchos muy buenos no han aportado nada por una cosa u otra…
lástima españita esta
Soy profesor de instituto, y doctor en CC. Biológicas. La mediocridad de nuestras “autoridades” educativas a escalas nacional o regional es infinita. Estoy de acuerdo con todo lo que comentas.
asco de país….
No entiendo el porqué de esta restricción. Hay algo que se me escapa.
Cada vez veo más claro que los científicos tienen que tomar el poder revolucionario, darse a sí mismo propaganda (justificada) para acercarse a la sociedad, fuera de los circuitos docentes y congresos herméticos. Ahora con Internet es posible, adelante. Alternativa al aburrimiento político y periodismo circunstancial e inocuo, necesitamos luz de personas que sienten y trabajan para la mejoría de los demás, en todos los campos de la ciencia. Ánimo.
Pingback: Profesores de instituto e I+D (meneame) | BlogUniverso
Corroboro lo que se afirma en esta página. He intentando, siempre sin éxito, presentarme a muchas de las plazas ofertadas por la Universidad de Castilla La Mancha para profesores asociados. Es imposible. Tengo publicaciones y premios nacionales en mi especialidad. Más de veinte años dando clase en diversos insitutos no sirven de nada. Porque no conozco a nadie allí.
Me parece fatal lo que hace el ministerio, pero no creo que tengas que faltar a los becarios de investigación. Me parece muy bien que fueses pobre de solemnidad y que con el dinero de la beca FPI/FPU no te diese para mantener a tu familia (el sueldo es más que digno) pero creo que los becarios trabajan (trabajamos) bien duro en lo que hacen, de hecho bastante más que el profesor medio de instituto que cuando acaba sus clases se va a su casa a tirarse a la bartola (que son mucho). En cuanto a la dificultad, eso es una cosa más que arbitraria.
Y repito, me parece fatal que un profesor de instituto no pueda pertenecer a equipos de investigación
El comentario sobre los becarios FPU/FPI esta injustificado, no se puede generalizar. Tienes idea de qual es el sueldo de un becario? Y el de un professor? Si seguimos investigando es por amor a la ciencia.
Creo, como mucha más gente como veo, que el post muestra una opinión bastante sesgada.
Cierto es que en humanidades el mundo de la investigación muchas veces se reduce a gente con dinero (ojo, no siempre ni mucho menos) que puede permitirse periodos largos sin cobrar y demás. En mi caso, investigación científica, es justo al revés. Los que investigamos en muchos casos somos los que al terminar tuvimos que buscar una fuente de ingresos, mientras que los que opositan son los que se pueden permitir estar uno o dos años estudiando mientras les mantienen los padres.
Me alegro mucho de que mi post haya suscitado tantas reacciones. De eso se trataba: no de escribir un paper.
En un texto pequeño (destinado al suplemento de papel) no se puede matizar algunas ideas. Por otra parte, creo que la gente lo ha interpretado de forma subjetiva (como siempre se hace en España)y no objetiva.
Yo no digo que los becarios no tengan que estar en los proyectos I+D. Creo, además, que su papel es muy importante. Cuando era periodista científico los defendí mucho, algo que puede comprobarse buscando mi nombre y “becarios” en la hemeroteca de El Mundo.
Lo que denuncio es que en la aplicación del Ministerio se prefiere a un becario sin doctorado que a un doctor con 1.000 publicaciones que esté en el instituto. Si está en el instituto, no puede aparecer como miembro de proyecto, aunque sea Nobel. Así de tajante y discriminatorio.
Por otra parte, yo primero fui profesor de instituo (al año de terminar la carrera) y después tuve una beca FPU. Puedo comparar porque he tenido las dos cosas. Y afirmo que no hay color. Pueden comprobar mi curriculo en la universidad a la que pertenezco.
Sólo cuando ahorré como profesor de instituo pude permitirme ser becario FPU (con media de sobresaliente)
Es decir, además de sacar sobresaliente, tuve que prepararme 100 temas. ¿Por qué me excluían?
Si tenemos responsabilidades familiares, no podemos vivir con una beca, pero no quiere decir que no la podamos obtener o que no seamos buenos.
De hecho, yo sólo pude aguantar un año como becario FPU (lo que me duraron mis ahorros). Es decir, mucha de mi investigación la he hecho mientras trabajaba (como profesor de instituto o como periodista). No digo que sea mejor, pero no se me puede excluir por estar trabajando en una empresa o un instituo o por estar en el paro para pertenecer a un proyecto de investigación.
Desde hace unos años (no muchos) estoy en la universidad, mis años de profesor de instituto (cinco) no me valen ni para los quinquenios de docencia. Sin embargo, a un becario que ayude dos horas a la semana sí le cuenta.
No se trata de becarios contra profesores de instituto, sino de hacer más flexible el sistema y no excluir a nadie. Y también se trata de equiparar el sueldo de los becarios con el de otros licenciados que trabajan en la administración. De manera que no haya discriminación económica a la hora de acceder a plazas de profesor en la universidad
Hola,
Después de media hora de estar escribiendo un post curradísimo, el sistema telemático de mi portátil ha decidido irse a otra página. Así que resumiré, porque me he quedado con las ganas de retomar tus acertadas palabras. Decía, que la docencia en secundaria es una de las pocas salidas para gente que como yo (área de Humanidades) hemos visto en la investigación nada más que un oasis de unos años en nuestro caminar por el desierto de las interinidades de secundaria… Amén de una salida digna para esas carreras “que-no-sirven-para-nada”, la docencia en institutos, por su horario compacto y su relativo tiempo libre, permite seguir investigando. De forma amateur y “gratis et amore”, al parecer, según el MEC. Lo que más me apena es que el sistema telemático del Ministerio sólo confirma un sentir general en el elitista mundo investigador, que infravalora la docencia en secundaria como un “fracaso” en la carrera por el puesto universitario.
Más contradicciones, a modo de anexo: Para alegar méritos en las oposiciones de secundaria, el tener publicaciones sube puntos, este año según he oido, todavía más. Y esta, vuelve al repipi mundo de la universidad. Para inscribirse en unas Jornadas sobre mi área de investigación en las que voy a participar como comunicante, sólo hay dos categorías: estudiantes y profesionales. Yo, expulsada de la esfera investigadora “oficial”, trabajando a media jornada para pegarme la otra media, y más, terminando mi tesis, tengo que apoquinar la escalofriante cuota de profesional. O no participar. That is the question.
Gracias por este post tan estimulador.
Pingback: Tweets that mention Tercer Milenio, en estado blog » Blog Archive » Profesores de instituto e I+D -- Topsy.com
Carlos, yo no creo que la interpretacion haya sido subjetiva. Pero creo que tu situación personal es claramente marginal, y es ella la que ha condicionado la respuesta (en muchos casos objetiva). No conozco a nadie (y conozco casos con cargas familiares) que haya necesitado ahorrar para sufragarse un complemento a una beca FPU/FPI y poder sobrevivir un año, me parece curioso. Respondo a J: el año pasado yo pude meter a un doctor de una empresa extranjera, no contaba su EDP pero aparecia oficialmente en la solicitud ¿?
Pingback: Profesores de instituto e I+D | El diario digital
Si, son duras las oposiciones a profesor de instituto. Pero más duras son para profesor de universidad, CSIC, instituto cervantes, etc. Así que si quereis que os paguen por investigar pensar en opositar para uno de estos sitios, es simple. Los que nos dedicamos a esto nos lo hemos tenido que currar. A parte, con mucho que investigueis “profesores de instituto”, si no publicais en revistas de impacto no vale nada. Y los Peer review no os darían la más mínima oportunidad por cuestiones de currículum y calidad del artículo (hacen falta recursos que un instituto nunca os dará para hacer un buen trabajo de investigación…como el acceso a bases de datos de pago como ISI, Scopus, etc…como vais a publicar sobre algo novedoso si no sabeis los articulos que van saliendo día a dia..)
Por cierto, “profesores de instituto”, no querais quitarle el trabajo a pobres chavales mil euristas teniendo el sueldo que teneis. Estos muchachos son los que llevan el peso de la investigación en España y están superpreparados. Me parece injusto el sueldo que tienen a cambio de la labor investigadora que desempeñan.
Buenos días. Se entremezcla mucha información en todos estos post. En primer lugar comentar que hasta hace 5 meses he estado disfrutando de una beca FPU. He sido una de las personas afortunadas que han cotizado a la seguridad social desde el primer día, situación que no se dio en años anteriores. El sueldo no se puede comparar ni de lejos con el de un maestro o el de un profesor de instituto, mientras que el becario cobra (en bruto) 1170 el maestro está cobrando 2100 y el profesor de instituto 2500. Desde luego el trabajo en el colegio y el instituto está mejor remunerado sin duda.
Yo no sé cuanto trabaja un profesor de instituto, se que tienen asignadas 18 horas de docencia, nosotros por el contrario la docencia que hemos impartido en los dos últimos años han sido de 4 horas semanales más las tutorías, pero te puedo asegurar que el tiempo dedicado a la investigación a superado con creces las 50 horas semanales teniendo en cuenta que los sábados y domingos los dedicabas a trabajar. El tiempo no cuenta para ti cuando eres becario y tampoco cuando estás en la universidad pues lo único que cuenta es investigar y hacer currículum para no quedarte desfasado. Es verdad que la endogamia (por llamarle de alguna manera fina) existe incluso dentro de un mismo departamento, puedes tener el mejor curriculum del mundo con las mejores publicaciones de tu área y que tú director de tesis no sea precisamente amigo de los miembros de la comisión de contratación y ya te puedes despedir de la universidad pese que el ministerio haya apostado por ti, te haya formado y haya gastado miles de euros en tu formación, prefieren a alguien que no sea de tu área con tal de vetarte la entrada (esto sí que es denunciable). Nada ni nadie te garantiza nada. Por cierto ahora mis hijos tienen un padre y una madre en el paro. Te recomiendo que seas asociado de universidad o que trabajes en algún grupo de investigación existente. Seguro que sabes que en este mundo de la investigación nos queda mucho por aprender y compartir.