El Visual Merchandising no es la manera cool de decir ‘Escaparatismo’. Nada de eso. Es un término que incluye también la decoración interior de la tienda, la cartelería, la disposición y toda la presentación del producto, la iluminación, la música, el olor, la paquetería… Y no es que montar escaparates nos parezca un saber menor, al contrario: va a ser lo que lleve al cliente a entrar a la tienda.
Todo eso y bastantes cosas más fueron contando los participantes en la mesa redonda ‘Visual Merchandising: un arte comercial’, que se celebró en Zaragoza Activa, el pasado miércoles 13 de junio, organizada por el estudio Pisamoreno. Esta era la excepcional escenografía que organizaron
Los bustos estaban vestidos con creaciones para el momento, realizadas con materiales tan lujosos como plástico con burbujas, malla conejera y otros materiales de construcción.
Aportaron su presencia y sus conocimientos: Paula Aznar, de Adolfo Domínguez; África L., de una marca internacional que no se puede decir, pues, al parecer, el nombre de sus expertos de visual merchandising es un secreto industrial que todas las casas ocultan y nunca pueden mencionarse (Es curioso porque, cuando Tamara Falcó hizo allí sus prácticas de dependienta, se mencionó la marca innumerables veces sin ningún problema). También estaba Abraham Losa-Broto, responsable de producto de El Camerino de Kokó y Teresa Izuel; y Paula Pisa, del estudio Pisamoreno, quien dirigía ese tercer debate del ciclo sobre estrategias de puntos de venta que se ha desarrollado en el Cubit esta primavera.
Como ejemplo de buen trabajo: el escaparate conceptual creado por Pisamoreno para El Camerino de Kokó, donde no se muestra producto sino un concepto visual muy novedoso, como es una capa movida por el viento (en este caso el que produce un simple ventilador, pero que sirve para crear un efecto espectacular).
Nos explicaron que el VM debe mantener la imagen de la marca en cualquier punto de venta en que esta se encuentre. Y que un buen visual merchandising trasmite valor a la marca y puede hacer que ropa económica se encuentre en los centros comerciales al mismo nivel que las marcas de lujo (hay un ejemplo español que lo demuestra).
Algunas tiendas hacen de sus escaparates vitrinas de museo para cada estación, como los grandes almacenes Selfbridges en Londres, ejemplo de cómo lo principal es llamar la atención y crear un efecto estético que dé valor al producto de la tienda, sea éste el que sea. Esta idea que transmite la imagen va a ser tan definitiva que, muchas veces, ni siquiera se va a mostrar en el escaparate, donde sólo se mostrará un concepto.
Ello da lugar a crear ambientes completos en los que se recrea una escenografía hasta su último detalle. Son instalaciones que no sólo necesitan una mente artística sino un trabajo práctico de marquetería, y así nos contó África como lo mismo que se viste un maniquí se aprende a montar un enchufe que a trabajar con la sierra. Aquí, un ejemplo de la decoración de un escaparate en una tienda inglesa (como siempre, se hace de noche):
Por si fuera poco la interesante charla y el buen rato compartido, los asistentes tuvimos un regalito: una obra hecha a mano (y a boli) por el artista Mapache Salado.
Si quereis más sobre visual merchandising interior, os dejamos este vídeo de las galerías de ropa de mujer de Selfbridges





Ya era hora de hablar de este mundo, que al fin y al cabo, es el arte de la pre venta.
Es el motivo por el que el cliente se acerca al punto de venta y parece que nadie se acuerda nunca de esto.
Enhorabuena por la iniciativa, y me consta que contásteis con muy buenas asesoras (Paula y Africa)
En Zaragoza, aunque parezca mentira, se encuentra una de las mejores canteras de Visuals de España con profesionales que dirigen compañías Internacionales y que han viajado llevan su arte por medio mundo.
Por no hablar de los precursores, que llevan desde los años 70 abriendo camino en marcas españolas.
Gracias
Sois increíbles!! Este post es más que eso, es todo un artículo redactado a la perfección y es que se nota que poneis el alma en vuestro blog. Os mando un abrazo con cariñico especial
LA verdad es que da mucho gusto pasear por calles con escaparates bonitos, Lo que no acabo de entender es como no prohíben según que escaparates y cartelerias, en calles muy centricas de la ciudad, porque hay algunas que son para pasar tapandote los ojos y girando la cabeza.
No hace falta una gran inversión económica, sino una buena idea práctica que son de las que mas nos llaman la atención pequeños comercios!!!!!