Ana: Acabo de llamar a Supernany
Cristina: ¿A quien?
Ana: A la super niñera que todo lo arregla, porque no es de recibo que el anfitrión de la fiesta post Oscar sea Zachary, el hijo mayor de Elton John que recibió, una a una, a todas las estrellas que acudieron a la fiesta de su papi.
María José: En las fotos no aparece, pero su padre sale de lo más contento dando saltos. ¿Sería porque pensaba que su fiesta tenia mejores invitados que la de Vanity Fair? ¿Vosotras qué pensais?
Tengo que decir que no esperaba a Joan Collins en Vanity Fair, pensaba que, siendo inglesa, acudiría a la de Elton John, pero seguro que Elton pensó que el pelucón de la actriz le haría la competencia al suyo.
Y se llevó como actriz vintage a Jane Seymour, que además no da grima como la Collins.
Ana: El modelón modelon fue el de Paz Vega, vestida para matar por Stephane Rolland.
Cristina: Pero dirás para matar por los zapatos que llevaba, que no podía dar dos pasos seguidos. Yo si hubiera sido ella, hubiera optado por la tendencia Jim Carrey, que no pasó desapercibido con unos pies gigantes descalzos y unas alitas de ángel, que le pegaban más al pequeño Zachary que a él, pero bueno es lo que tienen la resaca post-oscar, que nada es lo que parece.
María José: Una cosa os digo: el vestido de Paz me gustaba. Ahora, visto lo que le encanta a este modisto poner cositas, incomodo debe ser un rato (recordad el vestido de Nieves Álvarez el otro día en los Goya, también suyo). Comodisima debía ir Faye Dunaway con esas bailarinas de “Señoras Que”. Pienso que, por mayor que seas, tienes que llevar tacones, al menos para el ‘photocall’. Entre eso y los guantes amarillos, talmente los mismos que me pongo yo para limpiar el baño, esto no lo supera ni Loles León.
Cristina: Para incomodo, incomodo, el escote de la novia de Cristiano Ronaldo, Irina Shayk, a la que le hizo la competencia Heidi Klum, que apareció desatada en la fiesta post.
María José: A Irina se le ve superfeliz. Yo creo que es porque no tenía la amenaza, como le ocurre cuando va a fiestas en España, de que apareciera CR haciendo el gañán.
Ana: Y qué me decís de Naomi Watts, que siguió con su tendencia sirena en la fiesta de Vanity Fair. Esta chica se mete tanto en su papel, que no lo deja ni eligiendo estilismos. En “Lo imposible” le tocaba estar todo el día a remojo y pensó que qué mejor que ir vestida de mujer pez. Menos mal que no le propusieron interpretar a Rambo XV que ya la veo embutida en un traje de camuflaje, con granadas de mano como complemento
Cristina: Pero para despistada Hillary Swank, que tardó tanto en arreglarse que no desfiló por la alfombra roja y luego se presentó en la fiesta de Vanity Fair con un elegante vestido rojo de Valentino, clavadito al de Sally Field, también de Valentino, o eso me chivaron. Con lo mal que queda repetir traje.
María José: Despedido el equipo de Valentino para los Oscar, no se puede cometer ese fallo. Quizá pensaron que Sally Field se cambiaría para el afterparty, como hicieron muchas: Jennifer Lawrence (noticia: no se cayó), la propia Watts, Zoe Saldaña, Anne Hathaway (sobre este vestido no hubo revolución tuitera), Jane Fonda (thanks God), Kelly Osbourne, Amy Adams… Bueno, Field de vestido no se cambió, pero de calzado: fíjate que zuecos de geriátrico se calzó. Mujerrrrrrrrrrrrrrrr, mantén un poco el glamour, que no te invitan a más fiestas.
Cristina: Naomi Campbell hizo doblete y acudió a los dos eventos, qué fiestera.
María José: ¿Visteis a Maribel Verdú? Ah, no que era Rosamund Pike con el mismo traje Dior.
Cristina: Lo lució mucho mejor Maribel.
Ana: Pues yo si tengo que quedarme con alguien, me quedo con Michelle Obama, pero con la versión tirantes, que hay que ver como se las gastan los iranies, a los que les gusta el photoshop más que a la reina del baldosín.












































































































