Estos días que en España (Madrid y Barcelona, principalmente) se ha hablado mucho de los altos niveles de contaminación del aire, me parece interesante comentar un cuento chino relacionado.
La semana pasada un amigo mío me preguntaba si estaba pasando algo anormal en Pekín, ya que yendo a su oficina en bici (actualmente, de los pocos que utilizan ese modo de transporte en la capital china) había notado que, además de la habitual falta de visibilidad, notaba ¨polvo¨ flotando en el ambiente, hasta el punto que le había entrado algo en el ojo y se le había irritado.
Cuando quieres conocer la situación del aire en Pekín tienes dos opciones: uno, visitar el sitio web oficial del gobierno pequinés y quedarte más o menos tranquilo al ver que la situación está regular pero dentro de los límites saludables, o dos, sortear la censura de internet chino y entrar en el Twitter de la embajada americana en Pekín, que actualiza diariamente los niveles de polución reales del aire, con los consiguientes problemas psicológicos que ello genera.
La historia se hubiera quedado ahí, otro día más con un AQI -índice de calidad del aire- entre los valores 300 y 500 (Very Hazardous, Muy Peligroso, nivel donde se recomienda no salir de casa) si no hubiera sido porque el lunes pasado, la máquina ya no dio de sí y ofreció un valor de Beyond Index, superior al límite máximo de 500. Es decir, un valor que los diseñadores de la máquina no consideraron posible al analizar algo que se pueda seguir llamando aire.
Este AQI se mide teniendo en cuenta diversas variables, pero la que saltó de forma exagerada fue el PM10, el de partículas menores de 10 micras en suspensión en el aire.
Escribir esto y a la vez poderse sentirse feliz pensando que uno vive en un basurero flotante es, cuando menos, complicado. Se intenta aminorar los efectos negativos, así que yo que me muevo en moto, llevo una aparatosa máscara especial para trabajos químicos. Por la calle me han llegado a llamar Darth Vader (Darbeider, en versión más hispánica)…ande yo caliente, ríase la gente…


Muy bueno lo de “un valor que los diseñadores de la máquina no consideraron posible al analizar algo que se pueda seguir llamando aire”… casi me parto
creo que una imagen vale más que mil palabras.
La foto es terrorífica