Los aficionados a la buena cerveza ya pueden comprar una de las mejores trapenses que se pueden encontrar en el mercado. Se trata de la Westvleteren XII, que en España se vende desde ayer en la web www.westvleteren-xii.es. La comercializa el belga Erik Coene, importador de cervezas de calidad a través de la empresa Cervebel, ubicada en Navarra.
Para poder venderla en España, los monjes de la abadía de St. Sixtus han puesto unas condiciones muy estrictas, con el fin de que la máxima cantidad de consumidores puedan conseguir un estuche y para evitar la reventa abusiva del producto.
El acuerdo con los monjes estipula que a partir del plazo de venta en la página web, las 3.500 primeras personas que hagan su pedido en firme recibirán su estuche, que incluye seis botellas de 33 centilitros y dos copas de diseño exclusivo para esta edición. Los estuches se mandarán a determinados locales en cada ciudad, donde los recogerán los adjudicatarios.
Aparte de que esta cerveza especial es muy difícil de conseguir, incluso en la propia abadía, lo curioso de esta edición es que la recaudación obtenida se destinará a sufragar parte de los gastos de construcción de un nuevo edificio de este monasterio trapense, situado cerca del pueblo flamenco de Westvleteren.
En 2010 el estado del monasterio era ya muy deplorable, con grietas importantes, cimientos inestables y las habitaciones de los 22 monjes inhabitables, por lo que la única solución era la construcción de un nuevo monasterio anexo al antiguo.
Después de pedir ayuda económica a otros monasterios, instituciones públicas, empresas y donantes anónimos, los ingresos obtenidos no fueron suficientes para sufragar los gastos de la nueva construcción, por lo que la comunidad de monjes decidió comercializar por esta única vez su mejor producto, la Westvleteren 12, elegida por votación popular en ratebeer.com, durante varios años, como la mejor cerveza del mundo.
Los trapenses pertenecen a la orden de los cistercienses y siguen la regla de San Benito, por lo que a su vez son benedictinos. La regla de San Benito, ‘Ora et labora’, les obliga a alternar el trabajo manual con la oración. Actualmente existen seis monasterios en Bélgica que elaboran cerveza y los seis son monasterios trapenses con producciones cerveras muy prestigiosas: Achel, Chimay, Orval, Rochefort, Westmalle y Westvleteren.
La palabra ‘trappist’ (trapense), se utiliza como denominación de origen para los productos elaborados en estos monasterios y conventos: cervezas, dulces, quesos, pastillas de levadura, etc. Los beneficios generados por las ventas son destinados a obras sociales o al mantenimiento del propio monasterio.
St. Sixtus Westvleteren es el único monasterio trapense de Bélgica que no introduce sus cervezas en los circuitos comerciales. Desde que en 2005 fue declarada por primera vez mejor cerveza del mundo, las cajas solo se venden a la puerta del monasterio, previa cita por teléfono y dando la matrícula del coche que la recogerá y en función de las existencias disponibles, ya que su producción anual, entre los tres variedades que elaboran, nunca ha sido superior a 4.750 hectolitros.
La cerveza se llama Westvleteren 12 (coincidiendo con el año 2012). Es negra, tiene 10,2 grados alcohólicos y está reconocida como el mejor producto de la abadía St. Sixtus.







