Enrique Meneses ha muerto

Aunque sabía que la muerte perseguía a Enrique Meneses pensaba que la esquivaría una vez más como ha hecho tantas veces en los últimos años. Pero la fortaleza humana tiene un límite aunque este gran caballero del periodismo ha luchado hasta su último suspiro

Le visité en su casa hace dos semanas. Le abracé y le besé durante un largo minuto. Hablamos durante casi dos horas. De periodismo, de fotografía, de la vida. Me sorprendió su entereza porque sabía que tenía los días contados. Me enseñó la maqueta de su gran libro fotográfico que no ha podido ver publicado. Me despedí acariciándole la mano consciente de que seguramente sería la última vez que lo vería vivo.

En las conversaciones telefónicas recientes transmitía un gran cansancio como si todo dependiera de un hilillo, pero nunca se olvidaba de mandar besos para la familia. Me han contado que no dejó de hablar de periodismo hasta que cerró sus ojos para siempre.

Me gustaría contarles su historia. Ustedes mismos se darán cuenta por qué admiro a este gran hombre, por qué hay que admirarlo y seguir aprendiendo de sus escritos, de sus libros, de sus fotografías, de sus permanentes lecciones. Cuando se escriba la verdadera historia del periodismo español (en la que espero que no estén los escribas del poder), Enrique Meneses ocupará un lugar privilegiado.

Hace 83 años, su nacimiento coincidió con el crack de 1929. Hace más de 65 años, el 28 de agosto de 1947, cubrió la muerte de Manolete con apenas 17 años y cobró 150 pesetas por este primer reportaje aunque gastó tres veces más en la carrera del taxi que le llevó de Madrid hasta la ciudad andaluza.

Hace 60 años atravesó toda África de El Cairo a El Cabo en busca de una belleza nilótica que había visto en una revista. Hace 57 años cubrió magistralmente la guerra del Canal de Suez en la que murieron varios ilustres periodistas y fotógrafos como Jean Roy y David Seymour, uno de los fundadores de de la agencia Magnum. Hace 55 años, en diciembre de 1957, se encontró con Fidel Castro y Che Guevara en Sierra Maestra.

Sus reportajes en Paris Match sobre aquellos revolucionarios barbudos son parte de la historia del periodismo. Parece que hablamos de prehistoria y, sin embargo, qué reportajes más modernos y frescos que derriban la falacia actual de que la inmediatez es más importante que la reflexión.

Si yo fuera un prohombre dela Televisión iniciaría mi primera emisión con la mejor entrevista posible: Meneses y Castro, frente a frente en la actualidad, recordando aquellos años y pasando revista a más de cincuenta años de historia. Saltarían chispas, pero sería inolvidable.

Hace más de 50 años llegó a Nueva York coincidiendo con la crisis de los misiles en Cuba, fue testigo de la marcha dela Libertadque lideró Martin Luther King y fotografió el acto de inscripción de la primera estudiante negra en una universidad estadounidense.

Hace 46 años dirigió la revista Cosmópolis acompañado por las mejores plumas de la época. Hace 40 años formó parte del equipo de Los Reporteros, un  clásico de la historia de la televisión.

Hace casi 20 años llegó a Sarajevo en pleno cerco salvaje. Allí lo conocí. Tenía la edad de mi padre y seguía yendo a las guerras porque amaba el periodismo como el primer día. Me impresionó verle subir las escaleras del hotel Holiday Inn (el ascensor nunca funcionaba) a pesar de sus dificultades respiratorias. Me reí mucho cuando me contó que había engañado a su familia diciéndole que se había ido a un safari a Kenia.

Cuando hace 12 años empecé a dirigir anualmente un Seminario de Fotografía y Periodismo en Albarracín (Teruel) el primer ponente fue Enrique Meneses. Un sábado a primera hora se dirigió a 150 personas que no le conocían de nada. Estuvo una hora y media contando historias periodísticas  con esa majestuosa capacidad narrativa que sólo los privilegiados derrochan. Para muchos fue un inolvidable descubrimiento y se lo agradecieron con un aplauso eterno. Porque Enrique absorbía a los que lo escuchaban, tenía el don de la palabra y manejaba el lenguaje como pocos.

Sus reportajes en Paris Match ayudaron a salvar a Abu Simbel, los impresionantes templos del sur de Egipto. Entrevistó a Abdel Krim a quien su padre había combatido, a los reyes Faisal II de Arabia Saudita y Huseín de Jordania, al Dalai Lama en seis ocasiones, conoció a Piccaso, Dali y Luis Miguel Dominguín y fue testigo de la boda grecoespañola de los actuales Reyes.

Su libro de memorias “Hasta aquí hemos llegado” (publicado por Ediciones del Viento en  2006) es, sin duda, el mejor que he leído en muchos años y debería forma parte de los planes de estudios en la universidades y masters de Periodismo.

El texto, escrito con gran brillantez y un ritmo endiablado, penetra en un pozo de sabiduría sin fondo que te atrapa hasta su última línea.  Es un compendio de gran periodismo.

Pero si hacemos una encuesta entre los jóvenes estudiantes de periodismo será difícil encontrar a alguien que sepa quién es Enrique Meneses. Si nos acercamos a las redacciones, quizá algún veterano comentará: “¡Pero si se murió hace años!”. Pues no: ha estado vivo, coleando y haciendo gran periodismo, utilizando los últimos avances tecnológicos, hasta el final de su vida.

Sorprende que apenas haya recibido invitaciones para explicar su visión del periodismo puro cuando es difícil encontrar a alguien que trasmitiese mejor sus experiencias.

Enrique Meneses tampoco ha tenido suerte en el frecuente reparto de premios. Deberíamos preguntarnos por qué esta bendita profesión tantas veces exalta a los periodistas mediocres y a los trinchados en la rueda del poder mediático y olvida a los verdaderos pura sangre como Enrique Meneses.

Ojalá su muerte sirva para recuperar la figura de uno de los periodistas imprescindibles de nuestra historia. Querido Enrique, me alegro de que por fin descanses en paz.

 

 

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69 respuestas a Enrique Meneses ha muerto

  1. Julen dijo:

    Al leer tus palabras, Gervasio, siento pena de no haber podido conocer a una persona como la que describes. Es cierto que nos quedan sus escritos e imágenes, pero no es lo mismo. Oír la voz que cuenta la vida, cuando esa vida es tan rica en experiencias, no es equiparable a nada. Lo de los premios, la verdad, no me parece tan importante, porque la mayoría de ellos son pagos por servicios prestados, lo que hace que todos sean sospechosos. pero si Enrique se parecía a la imagen que transmites, no parece que pudiera existir mejor premio que poder hace el periodismo que hizo. Un saludo.

    • Gonzalo Escandón dijo:

      A Gonzalo Escandón, aventurero Astur y amigo
      Gijón 16/XII/88.
      Es la dedicatoria que Enrique Meneses estampo en el libro ” Una experiencia humana”. Ese día le conocí personalmente en una magistral conferencia. En Asturias sabemos quien es Enrique y cual es su bagaje cultural, sus experiencias que trataba de transmitir con una pasión que te hacía olvidar la realidad cotidiana que te rodeaba. Descansa en paz…

  2. Ana Cañizal dijo:

    Admiraba mucho a Meneses, pero que un gran maestro y una colosal persona como Gervasio Sánchez le dedique este comentario, significa que era aún más grande de lo que imaginaba.

  3. Rosa Alarcón dijo:

    A nosotros vino a vernos a la Complutense el año pasado gracias a su última idea Utopia TV. Nos pasó como a los alumnos del seminario; nadie pudo cerrarnos la boca durante mucho tiempo, además las manos dolían de tanto aplaudirle. Para mi fue un chute de vocación e ilusión, que en estos tiempos que corren en el periodismo, son más que necesarios. Gracias por este homenaje. DEP Maestro.

  4. Soy estudiante de periodismo y fotógrafo aficionado. He leído con atención este homenaje a Enrique Meneses y me avergüenzo, porque tal como usted ha dicho, no conocía a este pura sangre.
    He leído su post por recomendación de Jordi Évole; concluyo con una pena muy grande por no haber podido conocerle en persona y marcho de este blog con la idea de que debo conocer más de este periodista.

  5. Daniel Olivares dijo:

    Enorme descripción de quién era Enrique. Cierto, sorprende que su figura no sea más reconocida. Espero que su marcha al menos sirva para que en las Universidades enseñen mañana quién fue un maestro de maestros. Aún tengo fresca en la memoria mi última conversación con él y cómo nos dejó embelesados a sus interlocutores con su concatenación de historias que darían para el mejor guión de una vida. Descansa en paz, maestro Meneses.

  6. F. Maceira dijo:

    Sin duda un gran hombre y un gran periodista.
    Prestamos nuestra atención a los necios de la época que nos tocó vivir mientras dejamos pasar personas vedaderamente auténticas.
    Gracias Enrique.
    Gracias Gervasio.

    absortos en mbobados por vendedores

  7. Florence Turbet-Delof dijo:

    Gracias Gervasio. Muchos besos.

  8. Joaquin V dijo:

    Precioso homenaje al enorme talento de Meneses. Me ha gustado mucho la refencia a los premios, casi siempre tan injustos y previsibles en la mayoría de los casos. Un saludo y gracias por la entrada

  9. Una Mujer dijo:

    Con Enrique Meneses se ha ido una Universidad. Por suerte con usted, Gervasio, se queda la biblioteca. Gracias por acercarnos a ella.

  10. Pingback: Enrique Meneses, periodista y aventurero de mirada inquieta - periodismohumano

  11. Àngels Zamora dijo:

    No es solo esta profesión que exalta a los mediocres, desgraciadamente es en todas.

  12. Jesus dijo:

    GRANDE Enrique.
    Los que hemos tenido la suerte de conocerte y escucharte sabemos lo que el mundo ha perdido. Un gran hombre nos ha dejado, comprometido y cambiando el mundo hasta el último aliento de su vida.

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  14. Emocionante texto. Gracias Gervasio por tus palabras. No seguí a Enrique Meneses pero sí te he seguido a tí en los últimos años y te escucho en A vivir,
    y aprendo contigo. Sobre lo que dices de los premios que no ha recibido Meneses y que han recibido tantos mediocres, quizá se deba a que el poder cuando premia se premia a sí mismo, por eso no puede premiar a periodistas honestos. Un abrazo desde Canarias.

  15. tino soriano dijo:

    Sabias palabras, Gervasio. También coincido en que su biografía es uno de los mejores libros que he leído en años. En cualquier país democrático, Meneses habría sido una referencia nacional. Puta manía hispana de comernos a nuestros hijos.

  16. José María Noguerol dijo:

    Meneses, uno de los grandes del periodismo mundial. Sólo cometió un fallo, mejor, lo cometieron por él, le nacieron en una tierra miserable que desprecia a los buenos, profesionales y personas, y premia a los mediocres y a los hideputas. Pero, como escribía Cernuda “recuérdalo tú y recuérdalo a otros”: existió una persona llamada Enrique Meneses que elevó el periodismo, con su trabajo, a una de las bellas artes.

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  18. Nuria C. dijo:

    Este sábado estuve releyendo el magnifico reportaje de Meneses en el libro Los ojos de la guerra que editaste con Manu Leguineche en recuerdo de Miguel Gil. Una lección de periodismo con mayúsculas. Nos queda seguir leyendo y aprendiendo de su gran legado.
    Gracias Gerva por estar siempre ahí.

  19. Josep Garcia dijo:

    Mi más sentido pésame para ti Gervasio, y por supuesto para su familia y amigos…
    Los que tuvimos la fortuna y el honor de conocerlo en Albarracín, en octubre del 2010, de conversar con él, nos asombramos de su inteligencia, de su memoria y sobretodo de su cordialidad y educación. Transmitía un amor y una pasión por esta profesión que sólo recuerdo haber apreciado en ti, querido Gerva…
    Descanse en paz, y tal vez, sólo tal vez, la noticia de su fallecimiento sirva para que alguno de los estudiantes de periodismo y el público en general, se interesen por una de las figuras más importantes y con mayor currículum de esta profesión…
    Sus memorias “Hasta aquí hemos llegado”, han de servir para ello!

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  21. Victor Otero Arias dijo:

    Gracias Gervasio por este texto que le hubiera encantado a Enrique .El periodismo hoy esta de luto .Descansa en paz compañero y asta pronto Enrique

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  23. P. Abat de Poblet dijo:

    No dejo de hablar de periodismo hasta que cerrólos ojos… Esto es vivir con una conciencia muy viva y muy despierta, y con mucho amor, lo que uno es. Verdaderamente es un ejemplo vivo y permanente para el periodismo, pero lo es también para todo aquel que debe ser lo que es, y quiere ser lo que es. Vivirlo con conciencia clara

  24. Pingback: Adiós maestro | · Carmen Lozano Bright ·

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  26. Irantzu dijo:

    No soy periodista ni de lejos en mi profesión, me encanta leer y estar informada , por ello agradezco a Gervasio Sánchez que nos permita ahondar en la vida de Enrique Meneses, porque como lectora echo de menos ese periodismo profundo que cuenta las cosas como son, no como los políticos y economistas quieren que sean contadas, a través del ansía e inmediatez absurdos porque al final no llega lo importante.

  27. pilar lopez p dijo:

    Gracias Gervasio, me encantó tu glosa. Maravilloso él, qué poco nos queda de ese periodismo de raza y maravilloso tu. No pierdo ocasión de ver tus exposiciones que me emocionan siempre!!!

  28. La verdad que parece increíble que en la profesión más o menos nos conocemos todos los que hemos pasado de los 25 años currando, personalmente supiera de él hace poco más de dos añoscon todo ese historial. Increíble el olvido hacia esta persona

  29. Iñaki Mk dijo:

    Gran perfil, Gervasio, de un “pura sangre” al que habrá que coger el testigo. Un abrazo

  30. Ricardo dijo:

    Gervasio , sigues siendo hilo de ovillo para no perderme .Gracias.
    Ricardo

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  32. Guillermo dijo:

    Hasta aquí hemos llegado es un libro inmejorable que, como tú dices, debería ser de obligada lectura para periodistas y no periodistas. Sería útil hablar con los de la editorial para que lo reediten con incorporaciones de grandes profesionales como tú y otros hablando de su trabajo.
    Le leí hace un tiempo en una entrevista. Ya su enfisema le estaba machacando demasiado, se le notaba que perdía fuerzas a marchas forzadas. Le ví también en un proyecto TV por internet que quería impulsar con gente joven y animosa y que imagino que no cuajó.
    Me duele que hoy en las TVs solamente haya salido un breve noticiando su fallecimiento. Nuestro país es como es, anula a quien es bueno para encumbrar, como tú dices, a los mediocres o a los que se brindan a entrevistas pesebreras para que “lo rosa” sepa que sigue existiendo. Quiero creer que un Informe Semanal de la TV pública le dedique el homenaje que merece… aunque lo pongo bastante en duda.

  33. Aun recuerdo hace dos años, en la facultad de periodismo de la UCM, cuando vi entrar a un hombre en silla de ruedas con el oxígeno puesto. Pensé que se habían equivocado de lugar, de tiempo, de momento. Yo iba a una charla sobre el 15M y ahí estaba Meneses con Pilar Velasco. Viejo, porque estaba viejo. Pero vivo y con una ilusión al contar sus historias tremenda.

    Tienes razón Gervasio en que cuando empezaba a hablar, no podías más que mirar, escuchar y asentir. Sin duda hoy, para mí, se fue el mejor.

    Abrazos.

  34. ANGEL JIMENEZ MENDO dijo:

    solo me queda un sentimiento una pena no a verle conocido personal mente descanse en paz

  35. Marisol Ayala dijo:

    Gracias, Gervasio. Te agradeco las palabras de admiración y cariño que le dedicas a Enrique Meneses. Le escucho hablar en TVE de lo que es la filosofia del periodismo y lo comparto: buscar historias y contarlas, decía. Y no hay más. Me gusta tu participacion en A Vivir y considero necesaria tus críticas hacia una profesión que amamos, pero unos más que otros….
    Descanse en Paz Maneses.

  36. Marisol Ayala dijo:

    Gracias, Gervasio. Te agradezco las palabras de admiración y cariño que le dedicas a Enrique Meneses. Le escucho hablar en TVE de lo que es la filosofia del periodismo y lo comparto: buscar historias y contarlas, decía. Y no hay más. Me gusta tu participacion en A Vivir y considero necesarias tus críticas hacia una profesión que amamos, pero unos más que otros…
    Descanse en Paz Maneses.

  37. María José Cárceles dijo:

    Le he entrevistado dos veces, y he hablado con él, escuchado sus aventuras y trabajos, no me cansaba de oírle contar sus vivencias. Siempre iba con los tiempos, se adaptó a las tecnologías, y avanzaba yendo un paso por delante. Fue un hombre que sabía estar en los lugares estratégicos e históricos más importantes.

  38. Eva Mansilla dijo:

    Tuve la suerte de asistir a una conferencia suya en la Universidad de Valladolid. Me impresionó muchísimo su fortaleza interior a pesar de su enfermedad, daba la sensación de que en cualquier momento saltaría de la silla de ruedas que lo ataba para seguir recorriendo el mundo con su libreta y su cámara. Recuerdo cada anécdota contada ese día y lamento no haber tenido oportunidad de volver a verle.
    Deja una gran huella. DEP.

  39. Alberto Domingo dijo:

    Una oración por Enrique Meneses

  40. Hace unos años, trabajando de becario para Antena 3, tuve la suerte de entrevistarle en su casa. Como verás, poca visión de los que mandaron solo al becario para entrevistarle. Qué persona. Supuraba vitalidad, historias, recuerdos, tenacidad y vida. Sin poderse separar del oxígeno más de lo necesario me hizo pasar un par de horas inolvidables, en las que olvidándome para lo que había ido, disfruté oyéndole dar todos los detalles imaginables sobre su viaje a Sierra Maestra y cómo le costó que le hicieron caso para publicarlo. Visto desde hoy, fue un visionario.
    Mi respeto, mi cariño y mi recuerdo, por alguien que con tan poco me marcó un tanto y felicidades a ti, Gervasio, por poner en su lugar a uno de esos personajes del que, tristemente, se hablará más después de muerto porque nadie se dio cuenta de la joya que fue en vida.
    Un saludo

  41. Manuel dijo:

    Vaya mi reconocimiento a un periodista extraordinario. Cada vez que he leído algo suyo me ha transmitido un gran entusiasmo. Lo recordaré con mucha admiración.

  42. Yo conocí a Enrique hace mas de 25 años cuando descubrí la revista “Los aventureros” que él dirigía. Desde entonces lo seguí y guardo como “oro en paño” una segunda edición de su libro “Fidel Castro” donde cuenta magistralmente su experiencia en Sierra Maestra.
    Una pena su muerte y una gran pérdida para España…
    Gracias Gerva.

  43. Enrique dijo:

    Una definición que darle a Enrique, es la de Gran Maestro.Es lamentable que a estos grandes profesionales del periodismo nunca sean recordados.Gervasio, gracias por las palabras dedicadas a este Maestro.

  44. Tuve la gran suerte de conocerle en el Seminario de Albarracín. Me sorprendieron su fortaleza, su sabiduría y esa energía que era capaz de llenarlo todo y a todos. Nunca olvidaré la inspiración y admiración que me produjo. Gracias, Gervasio, por permitirnos conocerle.

  45. Pingback: Así despide Gervasio a Meneses « Corresponsal en la Tierra

  46. Araceli dijo:

    Qué emotivo texto. Tan emotivo como el día que en el CDIS de Santander os pudimos conocer juntos tanto a tí como a Enrique. Fue un auténtico placer conocer a dos monstruos del periodismo, con todas vuestras interesantes vivencias y gran humildad. Creo que a todos se nos pusieron literalmente los pelos de punta. Luego Enrique volvió a visitarnos y pudimos acercarnos aún más a esta gran persona y profesional. Cuánta energía vital. Estoy segura de que allá dónde esté seguirá recopilando historias, movilizando espíritus, contando. Eternamente agradecida.

  47. Hola,
    Simplemente ante este tipo de noticias, la muerte de una persona, las palabras sobran… Gracias, Enrique Meneses y que descanse en paz, Maria y Roberto.

  48. jachua cruces dijo:

    Con los ojos enrojecidos y el gimoteo entrecortado por vuestros comentarios solo sumarme a vuestros posts, recordar a aquel hombre al que conocí el año pasado en la presentación del libro “Fotoperiodistas en Guerra”, hombre o lo que quedaba de lo que tuvo que ser un superhéroe, atrapado en un cuerpo que no le correspondía lastrado por una silla de ruedas y una bombona de vida que le fijaban a la mortalidad. Callado, adusto, seco, cuando cogió la palabra no había manera de callarle… sus relatos de las Mil y Una Noches envueltos en toreros, africanos, barbudos, playgirls, reyezuelos o califas nos cautivaron: todos ensimismados y deslumbrados con la energía locuaz que surgía de aquel ser que era un superhéroe en un cuerpo marchitado. Gracias Gervasio por su amistad que también me sirve para continuar vuestro ejemplo. Por una profesión de verdad, por vosotros, por ti Meneses. jch

  49. Nanda Santana dijo:

    Precioso epiteafio tu artículo, Gervasio. Apunto ya el libro para pedirlo ya en biblioteca y librería. Y por favor, sigue diciendo bien alto que es una falacia lo de la inmediatez sobre la reflexión.

  50. Natalia Sanguino dijo:

    Fue un placer conocerle, saber de él, oírle y verle. Una pena que personas así, periodistas de su talla, no sean estudiados en las Universidades. Yo, al menos, no le conocí hasta que no salí. Un ejemplo del mal planteamiento de los estudios de Periodismo. Gente como Meneses dignifican -en presente, siempre- la profesión. Gracias al maestro. Gracias, Gervasio, por recordarle tan bien.

  51. Cali Hornos dijo:

    Cada vez que perdemos a alguien como Enrique siento, egoístamente, que damos un gran paso atrás.

    Necesitamos referentes claros y contundentes. Como el suyo. Personas que con su tesón, su inteligencia, sabiduría y COHERENCIA nos guíen. ¡Que poco de todo esto va quedando!

    Gracias, Gervasio, por tu reconocimiento y, sobre todo, por seguir ahí y ser parte de ese pequeño grupo de personas que aún son dignas de admiración y respeto.

  52. Pingback: Murió con las botas puestas « El gran salto

  53. pep dijo:

    no lo he conocido pero despues de leer quien era y que a fallecido intentare saber que clase de pura sangre era.
    pep

  54. María dijo:

    Acompaño en el sentimiento a la familia y a todos, los que como yo, sentimos que se ha ido una gran persona.
    Que descanse en paz.

  55. Rafael Jorge Nicolás dijo:

    He leido con mucho interés esta publicación acerca de Enrique Meneses.Soy argentino, poco puedo saber de él pero lo narrado, es más que suficiente para darse cuenta de que fue un periodista de raza.Es lamentable que a la gente no se la valore en vida,ahora que ha dejado este infierno en el que vivimos,será reconocido,recordado y tomado como ejemplo para las generaciones futuras de periodistas. Hoy será el periodista que escribirá sobre la paz, lo sublime de la vida prometida y todo otro encanto que algún dia viviremos todos.

  56. Pingback: Enrique Meneses, contado por los suyos « Lo que pienso cuando pienso sin pensar

  57. Pingback: Enrique Meneses: Soñador siempre « Pensando en alto

  58. Había oído hablar de Enrique Meneses, pero no le conocí hasta el año 2006. Mi editor me invitó a la presentación de su libro “Hasta aquí hemos llegado”. Había inaugurado la Colección Viento Céfiro (Ediciones del Viento) con mi biografía de Patarroyo. El siguiente título fue el de Enrique Meneses. Había poca gente, pero llenó ampliamente el espacio del madrileño Círculo de Bellas Artes. Fue magnífico escucharle durante más de dos horas, junto a otros renombrados de la profesión. Los definí como “los abuelos cebolletas” contando sus “batallitas”. No sé que le debió pasar con Fidel Castro, porque le instamos a volver a Cuba y entrevistarle, y comentaba que podrían encarcelarle o quizá fusilarle. Más que presentar un libro fue una impresionante narración de aventuras periodísticas vitales, que nos mantuvo clavados en nuestra silla hasta el final. Luego, comencé a seguir su proyecto televisivo (Utopia TV) y leer algunas de sus crónicas pasadas; y entendí quién era realmente Enrique Meneses. Sabía que estaba muy enfermo. Querido Enrique, que tal si nos sorprendes con un reportaje -desde donde quiera que estés- sobre el cielo, el purgatorio o el infierno, o tú -mejor que nadie- sabrás. Hoy se nos ha ido a quienes amamos esta profesión, todo un auténtico maestro. Hasta siempre.

  59. marila dijo:

    Periodistas como Enrique Meneses y muchos mas,son parte de los maravillosos regalos que el Universo engendra para beneficio de la humanidad.

  60. Sara B. dijo:

    Hola, Gervasio. Tuve la suerte de conocer a Enrique. Sé que tuviste una estrecha relación con él. Por favor, dime que no se ha cerrado su blog. Publiqué en mi Facebook lo que te dejo a continuación. Sólo porque me apetece compartir mi experiencia con alguien que le conoció bien. No me importa si este comentario se publica o no, sólo quería preguntarte si sabes qué pasa con su blog. No me imagino mis sesiones de internet sin él. Es una enciclopedia. Espero que vuelva a funcionar. Comienzo el lunes el Master de Documentalismo y Narración de EFTI. Espero tener la oportunidad de verte por la escuela en algún momento. Un abrazo, Sara de Bernardo.

    El 6 de enero murió Enrique Meneses. Si no sabéis quién era arregladlo rápido, por favor.

    El caso es que ayer, 10 de enero, un buen amigo me dijo que había estado esperando algún tipo de reacción por mi parte, un homenaje o algo. Me lo dijo en un tono medio de broma medio en serio. Me dijo también que pensaba que me iba a haber afectado más. La procesión va por dentro. Me afectó, claro que me afectó. Me afecta.

    Todo empezó hace casi un año en EFTI, la escuela de fotografía. En algún sitio había visto que había una conferencia sobre algo como el retoque de imágenes en los medios de comunicación o algo parecido. “Total, no tenemos otra cosa que hacer, vamos a echar la tarde en EFTI.” Una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida. Fue un regalo poder invertir mi tiempo en escuchar a Enrique hablar y hablar sin parar, a pesar de su mascarilla de oxígeno y su enfisema pulmonar. Habló durante un par de horas, creo. En el fondo da igual porque creo que aprendí más en ese rato con él que en toda mi vida. Se me activó el cerebro y empezó a funcionar a mil por hora. Saltaba, y todos con él, desde principios del siglo XX a 2012 y pasaba por todo lo que había en el medio; nos paseó por África, Estados Unidos y Europa casi sin pestañear. Me vi en un campo de algodón, en el Canal de Suez, a su lado en Sarajevo caminando, no corriendo porque su cuerpo no podía correr, delante de los francotiradores. Nadie, jamás, ha conseguido que escuchara con tantísima atención; y presto mucha atención a las cosas.

    Siempre quieres más. Siempre te asalta la duda, cuando acaban estas cosas, de si podrás acercarte un poco y saber un poco más. No hizo falta esforzarse demasiado. Él se paseó con su silla de ruedas por todo el hall de EFTI firmando libros, sonriendo y repartiendo tarjetas. Recuerdo que me costó acercarme. Siempre había alguien a su alrededor y cuando se quedaba medio segundo solo no era tiempo suficiente para que venciera la vergüenza y me acercara del todo. Si se dio cuenta de la situación debió pensar que estaba un poco loca porque le seguí durante todo el cocktail de un lado de la sala al otro a una distancia de alrededor de tres metros. Confío en que se le escapara esa parte de la historia. Se me agotaba el tiempo y nos marchábamos casi así que me acerqué, interrumpiendo una conversación. Le di la mano y creo que le dije tres frases nada más, rápidamente y sin querer robarle demasiado tiempo. Le sobró tiempo para darme una tarjeta y decirme que fuera a su casa cuando quisiera.

    El lunes por la mañana ya había sacado su autobiografía de la biblioteca. La devoré, como él devoró su vida. Tuve que comprarla. Ya no podía imaginar no poseer un trozo de su entusiasmo; física y figurativamente. Despertó sueños y afianzó principios. Insufló aire. Caló, hasta el fondo. Sentirse vivo no es sólo seguir respirando.

    Cuando terminé de leer su libro le mandé un e-mail para quedar con él. No quise llamarle porque tenía miedo de que no me recordara. Prefería que me rechazara por escrito, sinceramente. No lo hizo. Me abrió la puerta de su casa horas antes de que yo llegara porque él no podía moverse para abrir cuando llamara. “Tú pita en algún telefonillo, que alguien te abrirá, y cuando subas ya encontrarás la puerta abierta.” Efectivamente. Me recibió en bata y zapatillas de andar por casa. Me pareció la muestra más grande de confianza que podría haberme mostrado. Es una gilipollez pero creo que no me hubiera sentido tan cómoda si hubiera estado vestido en condiciones. Me invitó a una Coca Cola, que tuve que coger yo de la nevera porque él no podía moverse demasiado. Y nos pasamos cuatro horas y media hablando sin parar. Quería saberlo todo sobre mí; y yo pensaba todo el rato: “¡Si aquí el importante eres tú!”. Me contó su vida también. Creo que no le dio tiempo a meterlo todo en cuatro horas y pico, pero lo que me contó no se me olvidará nunca. Ni las sensaciones que provocó en mí, otra vez.

    Tuvo que echarme, más o menos, porque me hubiera quedado a vivir en su salón. Me dijo que volviera, que escribiera y que le escribiera a él, que investigara UTOPIA TV, que viviera, que soñara, que luchara por lo que creyera necesario luchar. Poco después empezó a empeorar. Entraba y salía del hospital bastante a menudo. Yo le seguía en su blog: http://www.enriquemeneses.com y de vez en cuando le mandaba algún e-mail, tampoco quería molestarle demasiado. Nuestro último intercambio fue más o menos así:

    -“Enrique, ¿qué está pasando en Siria? ¿Por qué ahora matan periodistas?
    -“Prefiero contártelo por teléfono. Llámame.”

    Nunca lo hice, porque supe que le habían ingresado otra vez y dejé pasar el tiempo hasta que estuviera mejor. Lo dejé pasar demasiado. Tuve que enterarme de su muerte a través de EFTI. ¿Cómo iba a ser si no? He pasado por todas las etapas ya. He intentado leer todo lo que hay estos últimos días sobre él en la web. Imposible. Se multiplican exponencialmente las entradas sobre él. Estoy leyendo su autobiografía otra vez (seguro que se me escapó algo importante). He llorado, claro. He sentido rabia de no haberle llamado. He sentido compasión por sus familiares, especialmente por su hija. Pero sobre todo, extrañamente, he sentido alegría por haber tenido el privilegio de que me dedicara un rato de su riquísima vida y me siento agradecida por su efecto vitalizante, antes y después del 6 de enero.

    Buscad, porque vais a encontrar. Seguro.

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  63. Luis dijo:

    Hola. No soy periodista ni tengo nada que ver con este mundo,
    PERO…
    tengo que reconocer que Enrique Meneses me llegó tarde. Ahora me explico, dejadme, por favor, seré breve.
    Lo cierto es que mi visión del periodismo como “persona de la calle” básicamente se limita al telediario y a leer el periódico todos los días, y muy poco más. Lo reconozco.
    No conozco personalmente a ningún periodista pero sé quiénes son… los conozco de la tele, de la radio, de alguna revista… en fin, lo típico.
    De alguna manera mi visión del periodismo empezó con la guerra de Bosnia, Sarajevo y los periodistas que veía y que leía cada día en la televisión y en los diarios, y de alguna manera también por lo que leí en su día de la Guerra de Vietnam, y alguna otra…
    Y ahí comienza mi historia con Enrique Meneses, y sus compañeros de profesión. Ya los leía, de alguna manera me gustaba saber de ellos, pero realmente cuando un día por la televisión, vi el reportaje sobre Enrique, mi interés se desató de alguna manera.
    Me hubiera encantado conocerle, que hombre tan sumamente interesante, que maravilla lo que hubiera aprendido de él, me quede alucinado. Aún no he leído su biografía y hoy me he enterado de su libro de fotografías, que desde luego pienso comprar en cuanto me sea posible.
    Solo desde estas líneas, y desde luego con nulo rigor periodístico, me gustaría rendir un pequeño homenaje a Enrique y al resto de periodistas de “su quinta” que están ya retirados y que desde luego han hecho grande esa profesión.
    Muchas gracias y un saludo.

  64. Pingback: Enrique Meneses, diario en imágenes | Asociación FOCUS de fotógrafos leoneses

  65. Qué interesante artículo! Fue un gran profesional y se agradece mucho el legado que deja en las nuevas generaciones. En la universidad donde estudio periodismo deportivo, la UIC, recibimos las visitas de muchos profesionales del deporte y del periodismo deportivo y esto nos anima continuamente a mejorar y a aprender, pues lo mismo con su trabajo para los periodistas jóvenes.
    Laura

  66. Karin Arellano dijo:

    Muy interesante y conmovedor artículo. Me gustaría saber si alguno de ustedes sabe qué tipo de cámara fotográfica utilizaba el señor Meneses, sobre todo cuando estuvo cubriendo la Revolución Cubana.
    Cordialmente Karin

  67. Amelia suarez dijo:

    Echo de menos su sabiduría y lectura de situaciones políticas. DEP

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