Una mina al lado de su casa

Adis fue herido el 18 de marzo de 1996 por la explosión de una mina antipersona que le produjo profundas cicatrices en la cara y otras partes del cuerpo. Perdió su ojo izquierdo y sufrió la amputación de su brazo derecho.

Adis Smajic el día después de su accidente en el hospital de Sarajevo. Fotografía de Gervasio Sánchez

Adis Smajic el día después de su accidente en el hospital de Sarajevo. Fotografía de Gervasio Sánchez

Durante varios días los médicos temieron por su vida. Pasó 36 horas seguidas en el quirófano. Desde su accidente ha sufrido más de una treintena de intervenciones quirúrgicas.

Había sobrevivido al cerco salvaje durante tres años y medio en uno de los barrios más bombardeados de Sarajevo. La mina estaba a dos centenares de su casa. La vio, pensó que alguien la iba a pisar y saltó por los aires al intentar sacarla del camino.

Adis Smajic seis meses después de su accidente en la biblioteca de Sarajevo. Fotografía de Gervasio Sánchez

Adis Smajic seis meses después de su accidente en la biblioteca de Sarajevo. Fotografía de Gervasio Sánchez

Desde noviembre de 1997 Adis viajó en siete ocasiones a Barcelona para someterse a diferentes operaciones de cirugía estética dirigidas por el prestigioso cirujano plástico Antonio Tapia en la Clínica Quirón.

La compañía DKV Seguros encargó de la financiación. La última operación de reconstrucción de su rostro tuvo lugar en octubre de 2004.

Adis en una de las operaciones en la clínica Quirón de Barcelona en 2004. Fotografía de Gervasio Sánchez

Adis en una de las operaciones en la clínica Quirón de Barcelona en 2004. Fotografía de Gervasio Sánchez

Adis Smajic ya tienen más de 30 años, mide casi dos metros, vive de una pensión como mutilado de guerra, toca en un grupo de hip hop, conduce con gran destreza y se desvive por el fútbol, su pasión desde la infancia.

Adis junto a Naida Vreto. Fotografía de Gervasio Sánchez

Adis junto a Naida Vreto. Fotografía de Gervasio Sánchez

Hace una década conoció  a Naida Vreto, una joven de gran sensibilidad y delicadeza. Hace dos años y medio tuvo su primer hijo con ella.

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Una mina al lado de su casa

  1. Vaya historias que se desprenden de las guerras. Me alegro mucho por aquellos que encuentran un poco de paz (si es así…). Y mi tristeza por aquellos inocentes e indefensos de siempre.

  2. Francisco Javier Barreiro dijo:

    Estimado Gervasio
    Acabo de conocer tu trabajo y me parece simplemente IMPRESIONANTE.
    Creo que eres una de esas pocas personas excepcionales que tiene la capacidad de hacer el mundo mejor.
    Por favor, no dejes de denunciar tanta aberracion.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *