Recorrió Estados Unidos en vagones de mercancías, vagabundeó por pueblos y ciudades, demonizó al sistema capitalista americano, escribió centenares de canciones (unas 3.000, según su hija) y, aunque nunca llegó a afiliarse al partido comunista, Woody Guthrie (1912-1967) fue un símbolo de la izquierda, un héroe de la clase trabajadora, amén del padre de la canción folk contemporánea. Un ídolo también en el gremio: Lennon se declaró feliz porque Woody seguía viviendo tras su muerte; lo mismo que Lou Reed, al que sigue “abriendo la puerta con su alma”, o Joe Strummer, quien en sus inicios se hacía llamar Woody Mellor en su honor. A Springsteen le ayudó determinantemente a utilizar la música no como objetivo para hacerse rico sino para resolver los problemas de crecimiento en la juventud, según confesó recientemente. Y Dylan, claro, fue su gran altavoz.
El autor de ‘This Land Is Your Land’ hubiera cumplido el próximo 14 de julio los cien años. Es pues este un año de centenario en el que en Estados Unidos, y también en diversos países europeos, se están celebrando multitud de actos conmemorativos. La ocasión perfecta para que Billy Bragg y Wilco, que entre 1996 y 1997 grabaron cerca de medio centenar de canciones que Guthrie dejó sin musicar, dieran salida completa a todas ellas. Con el título de ‘Mermaid Avenue’, en recuerdo de la calle de Coney Island en la que el cantante vivió durante los años 50, en 1998, se publicó un primer volumen con 15 piezas; en el 2000, el segundo, con otras 15, y ahora se ha editado un triple cedé en el que además de los dos discos previos se ha incluido un tercero con los ‘restos’, 17 canciones más. Opulenta edición que además incluye un libreto de 44 páginas, con un nuevo texto de la hija de Woody, Nora Guthrie, impulsora de la edición de este legado, y un deuvedé.
Es material de alto voltaje musical y sensitivo. Bragg y Wilco hicieron un trabajo magnífico poniendo música a los textos de Woody Guthrie. Imposible saber si esa era la música que el cantante tenía pensada para aquellos textos pero no cabe duda de que le daría, como ha confesado su hija, el placet. Tal y como Nora le pidió a Billy Bragg, las canciones rezuman el espíritu original de Woody Guthrie, campestre, dolido, melódico, rabioso, luchador… Ahí están las raíces del folk moderno estadounidense y de eso que ahora se denomina como ‘americana’. Y desde luego ahí está el Guthrie poliédrico y sarcástico, también el más combativo, que idolatraba a Ingrid Bergman, creía en los platillos volantes, se mostraba cual padrazo escribiendo canciones infantiles para sus hijos, pedía caústicamente el voto para Jesucristo como presidente, vomitaba sobre los fascistas y, sobre todo, vivía comprometido con la pureza de la izquierda y su valores mayores, entre ellos, la defensa de los más débiles.
Aquí, una de las piezas del primer volumen, la brillante y nostálgica ‘California Stars’.


Qué grandes Woody Guthrie,Billy Bragg y Wilco.Su disco Mermnaids avenue I es una delicia.En solitario siempre ha compuesto muybuens cacnicones.Sexuality,She´s gota new spell.Y Wilco son una de las bandas más perfeccionsitas y perfectas del planeta.
Son grandes, enormes, gigantes! California Stars está en mi top ten de canciones favoritas, sin duda alguna…
Gracias Matías, como dice Fedra ‘es una delicia’. Por cierto de Wilco y sus recuperaciones… recuerdas la version Wilco de ‘Be Not So Fearful’ de Bill Fay? -efecto de tambores- Fay va a sacar nuevo material en agosto [!]. Nos regalarías una de tus geniales reseñas sobre Bill Fay ?
http://www.youtube.com/watch?v=aGlvyw0kqJc