Insolenzia: “El rock está en su peor momento”

Insolencia 3El lunes pasado, publiqué una entrevista con el grupo Insolenzia en las páginas de Heraldo, que obligatoriamente, por espacio, ajuste y normativa de estilo, tuve que editar. Ahora, con las posibilidades que da Internet, y como continuación al comentario-crítica del nuevo disco que hice varias entradas atrás, reproduzco la entrevista al completo. Primero, es la voz del cantante, Daniel Sancet; después, la de la guitarrista y también cantante, Isabel Marco.

Una psicopedagoga, un doctorando en Historia Contemporánea, un estudiante de Mecatrónica Industrial, un diplomado en Magisterio Musical, un jardinero y un estudiante del Grado Superior de Imagen configuran Insolenzia, grupo de rock duro formado en Alagón, que acaba de culminar una empresa titánica e inédita en el mundo musical español y puede que en el mundial: publicar una trilogía rockero-literaria, tres discos con tres novelas escritas por el mismo cantante del grupo. La última entrega, que sucede a las dos anteriores -’La boca del volcán’ (2010) y ‘Me quema el sabor de tus ojos’ (2011)-, se titula ‘Con el mundo entre las piernas’.
De nuevo el milagro, ¿cómo ha sido posible sacar adelante esta última entrega de la trilogía? ¿Solo con los ‘padrinos’, como denomináis a quienes han contribuido económicamente?
Pues sí, prácticamente sí. La gira pasada dimos más de 60 conciertos por todo el país y nos sirvió para hacer un poco de caja de cara a este disco, pero la mayor parte de nuestros gastos han sido sufragados por la increíble respuesta de nuestros ‘padrinos’. En este trabajo hemos tenido más del doble que en el anterior y nos ha apoyado gente de todas las provincias del país, ha sido una pasada, hemos flipado con la respuesta y la buena disposición de la gente. Esto nos hace fuertes. Cada vez somos más, Insolenzia somos tod@s.
El estilo urbano, callejero, sigue inalterable en este nuevo disco…
Somos lo que somos, eso es inevitable y no pretendemos ser otra cosa. Nos gusta ese estilo de la calle porque nosotros somos de la calle. Lo nuevo de este álbum es que poco a poco vamos aprendiendo a componer mejor y, sobretodo, que nos exigimos mucho a nosotros mismos.
Eso es más que notable, sobre todo, la progresión sonora que se aprecia en la trilogía, de un sonido plano en la primera entrega a esta, plenamente rotunda y llena. ¿Culpa de los muchos ensayos diarios, de la producción, del equipo técnico…?
Un poco todo, todo influye, todo es una evolución, un aprendizaje. Posiblemente la mayor parte de culpa tenga que recaer en nuestro trabajo, en la cantidad de horas que metemos todos los días y en el nivel de exigencia que hemos ido adquiriendo. Cada grabación es un aprendizaje intensivo. Lo más bonito de la música es que resulta un aprendizaje continuo. Disfrutamos con esto.
‘La rabia’, una de las canciones del disco, es como la culminación a la parte rockera, un estallido de desahogo. En vuestro diario relatáis el proceso de grabación, de los nervios iniciales a este estallido final. Dos semanas de buen rollo, pero de un estrés, seguramente considerable. Grabar un disco no es tarea fácil, aunque lo parezca. ¿Ha sido este el más dificultoso?
No especialmente, yo creo que lo hemos disfrutado más que el anterior. Con este ya conocíamos el estudio, con Iker ya había una unión brutal, ya era uno más del grupo, y eso te permite centrar tus preocupaciones en cosas más importantes como el aspecto técnico, el sonido… La forma en la que quiso grabar este disco Iker Piedrafita era un reto para nosotros, quería hacerlo a la vieja usanza, sin editar nada, haciendo tomas buenas de cada línea, sin retocar voces, sin editar baterías ni nada de nada. Lo quiso hacer así porque nos decía que lo de editar había ido creciendo, que cada vez se hacía más, y ahora la mayoría de los discos estaban extremadamente editados y eso les restaba naturalidad, les hacía sonar planos y artificiales. Parece ser que le apetecía hacerlo de forma diferente con nosotros, y de puta madre, podíamos habernos acojonado pero para nada, sabíamos que habíamos trabajado mucho las canciones y que no íbamos a tener problemas. Somos unos destalentados, pero eso nos hace ser más valientes que el copón.
Tener a Iker Piedrafita al lado habrá sido una garantía…
La mejor de las garantías. Sinceramente, creo que es el mejor productor de rock de este país. Y lo mejor de todo es que se siente un miembro más de Insolenzia, opina y toma decisiones en la asamblea como uno más, se sienta con nosotros a responder entrevistas… es uno más. Trabajar con él es lo mejor que nos ha pasado como grupo.
Hay fans que piden más presencia de Isabel como cantante, ¿os molesta? ¿parece bien?
Para nada, no nos molesta para nada; al revés, nos halaga. Aquí somos todos iguales y si halagan el trabajo bien hecho de uno de nosotros nos están halagando a todos, a Insolenzia. Nosotros jugamos con las voces como un instrumento más y hemos conseguido una dualidad muy atractiva y que nos da un sonido muy particular. Isabel está creciendo mucho como cantante, y mucho más que va a crecer, eso siempre va a ir en beneficio del grupo. Los fans tienen sus preferencias y nos lo dicen habitualmente ya que tenemos mucho contacto con ellos a través de las redes sociales, pero a nosotros no nos preocupa lo más mínimo, en este grupo no hay egos ni lideres. Somos un equipo..
Y esa ‘voz de grava’, como tú dices, ¿cuesta mucho sacarla, Daniel? ¿Has probado a cantar más natural?
No cuesta absolutamente nada, es mi forma natural de cantar, no sé hacerlo de otra forma. Nuestras canciones nacen del sentimiento y todos tocamos nuestro instrumentos como si nos fuera la vida en ellos, esta es la forma en que me sale a mí, desde las tripas. Nunca me quedo afónico ni nada parecido porque canto así, para mal o para bien es lo que hay.
La base musical de Inzolenzia es el rock duro, acorazado, pero en este álbum, como antes lo fue ‘Abulias’, hay una balada, ‘Asalto final’, con cuerdas, acordeón, armónica, piano…, una pieza sensible. ¿No habéis pensado en recurrir algo más a la balada, vistos los buenos resultados?
No, esto simplemente era un broche para cerrar la trilogía. Era un reto ya que no es una canción habitual y nos supuso un mayor esfuerzo compositivo pero hemos quedado muy contentos con el resultado. Hay gente que nos ha visto en acústico y nos insiste en sacar un disco en ese formato, pero de momento no lo tenemos en mente, somos un grupo de volumen alto y distorsión.
¿E insolente en las letras? Destilan mucha poesía, amor, sexo… pero no entran, parece, en la denuncia social, política, algo consustancial en grupos de su género. ¿Apostáis exclusivamente por el binomio rock-literatura?
Sí que entramos en temas sociales y políticos, pero somos más sutilmente insolentes de lo que suele ser habitual. La libertad está presente en todos nuestros discos, así como la lucha por no formar parte de la masa, por ser diferente. Muchas de nuestras canciones son un llamamiento a despertar del letargo, a levantarse, a alzar la voz y pelear por tus sueños, a no dejar que te digan lo que tienes que pensar. De hecho, creemos que hay más realidad que poesía en nuestras canciones. El binomio rock-literatura es lo que más nos caracteriza y no creemos que lo abandonemos, pero la nuestra es una literatura de la calle, tan real como la vida misma. Por otro lado, por supuesto que el erotismo y la sensualidad están muy presentes en nuestras canciones, no deja de ser otra forma de libertad.
Un breve apunte sobre la novela que cierra la trilogía… ¿Cómo les va a Selene y Alex?
Se les complica un poco el asunto. A veces, el vencer la distancia tan solo provoca que surjan nuevos problemas. Además, los lectores irán viendo una evolución de los personajes ya que van creciendo y van cambiando un poco. Van a vivir las escenas más tórridas de la trilogía pero también las más divertidas y las más combativas. También hay algún nuevo personaje muy interesante… Creemos que la tercera parte es la mejor de las tres.
Justamente terminábais de grabar el disco cuando Barricada anunciaba su separación… ¿Os veis algún día como sus sucesores, ocupando el espacio que ellos ocupaban ante miles de jóvenes? ¿O eso resulta ya imposible en estos tiempos en que la industria discográfica ha decaído tanto?
No lo sabemos…, eso sería un sueño hecho realidad. Hoy está difícil pero nosotros estamos peleando con todas nuestras fuerzas por lograr el sueño de hacer de esto nuestra única forma de ganarnos la vida, y creemos que lo vamos a conseguir. Que nos comparen con Barricada es el mayor de los halagos ya que es el grupo que más hemos admirado como músicos y como personas. No obstante, cada grupo tiene que seguir su propio camino, hacer su propia carrera y no creemos que tengamos que ser sucesores de nadie. Barricada ha dejado su legado y estará vivo siempre, nosotros simplemente hemos crecido con sus canciones y hemos ido aprendiendo a hacer las nuestras.
Pues entonces, ¿cómo os veis dentro del panorama global del rock nacional y cuál es vuestra opinión sobre él?
Creo que hay buena salud compositiva, que hay buenos grupos pero demasiados factores en contra. Las salas de concierto cada vez ponen más problemas y los horarios de los conciertos son cada vez más temprano ya que después del bolo abren discoteca, así que hay que acabar pronto y esto le resta mucha gente y sobre todo magia a los conciertos. Luego, los propios grupos han perdido la afición de ver música en directo y esto es muy grave; nosotros, cuando no tenemos bolo, viajamos a ver a otros grupos tocar en directo porque para nosotros este es un buen aprendizaje, de todo concierto de todo grupo se aprende algo, pero esto no lo hace casi nadie; es muy raro ver a otros músicos en conciertos y es muy triste, es como si todo el mundo se hubiese encerrado en su propia burbuja y no saliese de ella. El rock está en su peor momento y todos debemos asumir nuestra parte de culpa, debemos intentar conectar con un público más amplio y quitarnos prejuicios y etiquetas. Sinceramente, creo que Insolenzia le puede gustar a gente muy diferente y eso es lo bueno de la música, poder eliminar barreras y que la libertad de elección sea máxima. Yo no sé si el rock, el heavy o el punk nos acepta, como ya te digo no nos consideramos nada, somos Insolenzia, sencillamente Insolenzia y habrá a quien le parezcamos bien y a quien le parezcamos mal. En nuestros conciertos puedes ver crestas, pelos largos, rayas a un lado, chicas arregladas, gente joven, gente más mayor… Nos gusta ser esa bisagra que sirve para abrir puertas, para unir gente, no nos gustan los dogmas ni las fronteras ni las etiquetas ni los prejuicios ni los grupos cerrados. Todos y todas tienen la puerta abierta para acercarse a Insolenzia.

Insolenzia 2

ISABEL MARCO

¿Cómo nace este venenoso gusanillo en una chica más bien tímida, según anotan tus compañeros en el diario, por una música que para bien o para mal está acaparada por la masculinidad y exige tanta extroversión?
La música siempre me ha gustado y siempre me han llamado mucho la atención las actuaciones en directo. Los comienzos fueron un poco sin quererlo, la cosa es que si lo pruebas y te gusta el gusanillo del escenario no te lo quita nadie. La timidez… bueno, eso ya es otro cantar; tengo que hacer acopio de fuerzas y de valor para vencerla cada vez que me subo a un escenario o hago una entrevista; sigo siendo una chica tímida.
¿Cómo te sientes en un mundo de hombres como el del rock urbano? ¿Tienes que protegerte en exceso?
Protegerme no, aguantar “cosas de hombres” pues sí. Tonterías de ese tipo están en todos los ámbitos, creo que nuestra sociedad es más tolerante de vista bella que en la práctica; a veces escuchamos comentarios de fuentes que jamás imaginaríamos, pero no nos vamos a echar atrás por eso. Nosotros intentamos combatir esas ideas desde dentro hacia fuera, aquél que lo malinterprete se está descubriendo a sí mismo. Además, cuento con el apoyo de mis compañeros en Insolenzia, allí sí que no hay ninguna diferencia, en Insolenzia no existen los géneros.
Furgonetas, viajes, garajes, noches sin saber donde dormir, nueve horas en un estudio cantando… ese veneno tiene que ser muy concentrado, ¿no? ¿Cuándo empezaste a tocar la guitarra y qué grupos escuchabas y escuchas?
Empecé a tocar la guitarra cuando comenzamos a componer ‘La boca del volcán’, en ese momento yo ya tenía el veneno muy adentro y todo eso que puede sonar a castigo para nosotros es lo que nos mueve, no hay rock&roll sin todo eso. De pequeña me enganché al rock con Héroes del Silencio y de ahí pasé a otros grupos de rock en castellano tipo Platero y Tú, Extremoduro, Barricada o Marea y algún otro más heavy; también rock extranjero como Red Hot Chili Peppers y otros más clásicos como The Doors o Janis Joplin. Últimamente escucho, además de mucho de lo que ya he citado, Patti Smith suele sonar bastante a menudo en mi coche y discos de otras bandas que hemos conocido por el camino como Yeska o El cuarto verde.
En una radio se te ha elegido como la segunda mejor voz femenina del rock nacional tras Amaral. ¿Un halago ponderado o consideras que excesivo? ¿Te obliga a más?
La verdad es que flipamos un poco cuando nos comunicaron el resultado de esos premios. Tampoco creo que pueda tomarse como una verdad absoluta, pero sí que es un gran halago, casi es como quedar la primera, pues Amaral juega en otra división diferente a la nuestra. Merecido o no, no lo sé, habrá opiniones para todos los gustos. Tampoco creo que eso me haya llevado a obligarme a más, en realidad en Insolenzia nos exigimos a todos un avance continuo, ya no solo buscando una mejora a nivel de grupo, sino que también lo hacemos por gusto, por crecimiento personal. Siempre intentamos dar el máximo, exprimirnos, eso supongo que nos lleva a aprender, a hacer mejor las cosas.
¿Se te ha pasado por la cabeza dejarlo, que este es un mundo muy duro, o al contrario, cada disco, cada actuación, acrecienta más tu devoción por el rock?
Cada disco acrecienta. Creo que hablo por todos si digo que con cada grabación de un disco somos conscientes de que aprendemos a hacer las cosas mejor, más pensadas, más trabajadas; eso es un aliciente para querer continuar, para querer salir a tocar, para seguir ensayando, para seguir componiendo. ¿Cómo me voy a rendir ahora? ¡Si estamos eufóricos tras sacar ‘Con el mundo entre las piernas’!
¿Eres consciente de la sensualidad que añades a Insolenzia? No hay chicas como tú en este mundillo metálico. ¿Te preocuparía convertirte en sex symbol del rock nacional? ¿Es un aspecto que irá al alza, o al contrario consideras que no conviene explotar?
La verdad es que somos pocas mujeres en este mundillo metálico y que además nos miran con lupa; si cantas bien o mal, a veces, parece lo de menos; si eres fea te critican por fea, si eres guapa por guapa, si vistes de una manera porque no vistes de la otra… En Insolenzia siempre hemos querido que la sensualidad que transmiten nuestras letras se refleje también en nuestra imagen y, si bien es cierto que en este punto yo juego un papel más visible que mis compañeros, tampoco es algo que hayamos hecho pensando en mi papel como sex symbol ni mucho menos. Yo no me veo como una sex symbol, me hace hasta un poco de gracia. Seguiremos en esta línea mientras nos guste cantarle a la libertad sexual, y ya te digo que es algo que nos gusta mucho así que probablemente sigamos haciéndolo.

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