Lo que mola ahora en Inglaterra: The 1975

Sobre las listas de éxito y ventas, la menor credibilidad y relevancia. ¿Quién, cómo se elaboran? Y aun en caso de ser fiables, ¿qué importancia tiene que un disco esté en el puesto 1 o en el 23 o ni tan siquiera aparezca? La música no es una competición deportiva o de cajas registradoras. Me repatean las crónicas musicales e incluso las opiniones cuyo argumento principal es si tal disco vendió tantos o cuantos ejemplares o fue número 1 en tantas o cuantas fechas, por no recordar a aquel famoso locutor radiofónico que medía todo con el famoso “3, 2, 1, ya te lo dijimos” (¿se me entiende?).

Lo que no quita para que alguna que otra vez les eche un vistazo a ver qué se cuece en ese púlpito de la fama y la trivialidad, y al tiempo comprobar el nivel de idiocia musical de este o aquel país, que por lo general, y no digamos en España, los primeros puestos son la mayoría de las veces de taparse la nariz…, dígase, los oídos.

Días atrás comprobaba que un grupo, absolutamente desconocido para mí, era número 1 en el Reino Unido y todavía sigue entre los diez primeros. The 1975 es su nombre. Y el título, de esos que se retienen fácilmente: ‘I Like It When You Sleep, For You Are So Beautiful Yet So Unaware Of It’. Agota leerlo, pero pica la curiosidad. Primero por ver qué hace y segundo, con ese nombre, igual reverdece laureles de los setenta, saca a colación a Pink Floyd, Bowie o King Crimson, por poner.

Spotify al canto, y hete aquí que me encuentro con un mix de sonidos y canciones en las que lo mismo brota un río de sintetizadores, coros femeninos, piezas instrumentales, una ráfaga de fliscorno, Prince, ecos del tecno de OMD o los primeros Depeche Mode, el Bowie funky-soul del segundo tramo de los setenta, retazos chill out y de electrónica inteligente en la larga pieza que en consonancia le da título al disco… y hasta remedos melódicos a lo Police (¿no es ‘Paris’ una versión encubierta de ‘Every Breathe You Take’?).

Un segundo álbum (antes fue el debut en 2013) absolutamente heterogéneo en lo melódico y con un denominador común: los teclados y las programaciones, amén de no mucha presencia de guitarras eléctricas. Y no, no remite a King Crimson, Jethro Tull, Yes o cualquier estrella del año 1975 sino más bien al pop ochentero. No está mal, no inventa la pólvora.

Acudí receloso y salgo, al menos con el gesto sin descomponer, de cada escucha que he hecho hasta ahora. Y eso que es largo también de narices: 17 canciones. Esto es, junto a la indesbancable Adele, lo que mola ahora en Inglaterra e incluso en los USA donde también ha sido número 1 en álbumes. Gran éxito en las listas, aunque me temo que The 1975 no avanzará mucho en el calendario, no cumplirá muchos años. A fin de cuentas, se agarra a algo ya visto y requeteoído. Veremos.

Esta entrada fue publicada en Internacional. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *