DISCOTECA ABIERTA/ Love: ‘Forever Changes’


Aprovecho el recuerdo que un lector del blog, José Carlos Garrido, ha hecho recientemente de ‘Forever Changes’ para abrir la discoteca, que llevaba tiempo cerrada, y rememorar aquella joya, y así unirme con el máximo ardor a la opinión de José Carlos. ‘Forever Changes’ está entre los mejores diez o quince elepés de la historia del pop, si no el primero para muchos fans (que le pregunten al artífice de Grabaciones en el Mar, Pedro Vizcaíno). Desde luego, entre los diez fundamentales que alumbró el año 1967 y de los que, no hace mucho, daba cuenta en una entrada previa a esta para recordar que este 2017 cumplen ¡50 tacos!

En concreto, aquel fantástico disco los cumple el próximo mes de noviembre. Como tantos, en aquella época de restricciones y escaseces, el álbum tardó mucho en llegar a España. Me atrevería a afirmar que no lo haría hasta 1977, diez años después, en aquella sustanciosa serie que Hispavox editó con el título de ‘Pioneros’ y en la que comprando cuatro títulos tenías derecho a hacerte con un quinto gratis. Yo, al menos, así lo compré, y así descubrí a Love. Algo que imagino que le pasaría a más de un españolito en una época en la que las discográficas se dedicaron a saco a llenar los grandes huecos que la industria había dejado en años previos.

En 1990 apareció la correspondiente edición en CD y luego una sarta imparable de reediciones, entre ellas, una muy recomendable de Rhino que publicó en España el sello DRO, en 2001. Una reedición modélica en la que además de la obligatoria y consabida remasterización se incluyó un extenso libreto con declaraciones del mismo líder del grupo, el excéntrico Arthur Lee -entonces ya con cinco años de cárcel a la espalada por una riña vecinal que acabó con disparos y lo peor, ya enfermo desde tiempo atrás de Parkinson (murió en 2006)-, y sobre todo con siete temas extras entre demos, descartes, singles, tomas alternativas y piezas inéditas.

‘Forever Changes’ era el tercer álbum de la banda de Los Angeles. En medio de las disputas entre dos facciones del grupo y un caos que lo acabaría machacando al año siguiente, se armó con las delirantes composiciones de Lee y un par de aportaciones del guitarrista Bryan Maclean más otra en tándem, a las que dieron vida el grupo y un elenco de músicos invitados, con ostensible sección de cuerda incluida, alumbrando embrujadas composiciones de pop, folk y rock, y dejando atrás por tanto casi por completo el psicodelismo y las guitarras eléctricas en favor de las acústicas de los dos primeros discos.

‘Alone Again Or’, originalísima y dorada pieza con trompetas mejicanas muy al estilo spaghetti western, tan de moda entonces, es su máximo señuelo, pero allí se cobijaron otras delicias como ‘Live And Let Live’, con sus aires flamencos’, la etérea ‘Andmoreagain’, ‘A House Is Not A Motel’ y unos supinos punteos eléctricos que hicieron que se comparase a Arthur Lee con Jimi Hendrix… y, como anécdota, la canción quizá de título más largo de la historia: ‘Maybe The People Would Be The Times or Between Clark and Hillsdale’, también, por cierto, con trompetas y remedando a ‘Alone Again Or’.

En su momento, el disco sufrió el vacío de crítica y público en los USA, aunque en Inglaterra, más interesados por los vientos de cambio y psicodelia que soplaban desde la dorada California, tuvo un eco más sonoro y hasta considerable que dejó huella: en 2003 varios diputados socialistas invitaron a Arthur Lee a visitar el parlamento británico como muestra de admiración y reconocimiento (eso sí, con el miedo inicial del psicótico mulato de que le fueran a endosar algún delito pasado). Detalle simbólico de que fue con los años cuando aquellas melodías introvertidas, sutiles, llenas de utopías, desconsuelos amorosos y dureza lisérgica, cuando no de resistencia y pesimismo ( Arthur Lee confesaría en el libreto de la edición de Rhino que las escribió pensando que estaba viviendo los últimos días de su vida), el disco alcanzó su actual estatus de disco de culto, su lugar de oro entre lo más granado que emitió la América hippy de finales de los sesenta.

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Una respuesta a DISCOTECA ABIERTA/ Love: ‘Forever Changes’

  1. Leucocito dijo:

    Da gusto recordar este disco, realmente es una preciosidad
    de la serie “pioneros”.

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