El ayuntamiento podemista de Zaragoza en retirada musical

La historia, aun llevando la contra a Toynbee, no está para repetirla sino para cambiarla. Más aún, para superarla y mejorarla. Se fue la Cincomarzada en Zaragoza sin dejar reguero musical visible… Sí, se celebró la atávica comida al aire libre, amenizada con charangas, actuaciones y reivindicación barrial, pero quedó huérfana de algún concierto de fuste en la víspera o en el mismo día.

¿Una apreciación esta extemporánea en estos tiempos? ¿Incomprensible para los más jóvenes? Posiblemente. ¿Qué tiene que ver el carlismo derrotado hace casi dos siglos con la música de hoy? Nada…, aunque, ¡alto!, miremos por el retrovisor. Hubo un momento en que con el PSOE ocupando la alcaldía y sembrando el nuevo espacio virginal nacido a la salida del túnel de la dictadura franquista, es decir, inventando nuevas fórmulas de ocio y cultura ciudadana, ornaba los festejos históricos y religiosos con actos y músicas de relieve. Lo hacía en la víspera de San Valero, el patrón San Jorge o en la Cincomarzada y, no digamos, en plenas fiestas del Pilar. La democracia no era solo elegir a los nuevos gobernantes, o eso se pretendía visualizar, sino llevar a la ciudadanía diversión y cultura, romper ataduras con el pasado de inacción y los bailes elitistas de la Lonja, a través de la música, la fiesta y el conocimiento.

Costó, es cierto, convencer y vencer unamonianamente a aquellos primeros regidores a entrar en el nuevo tiempo cultural, pero una vez cogidos los raíles, la locomotora musical logró caminar con gracejo y soltura, y a veces hasta con velocidad. Atizada con el carbón municipal, de las primeras actuaciones de los grupos novatos en aquel destartalado pabellón de Santa Isabel a la irrupción de Héroes del Silencio (con su primera maqueta sufragada por el ayuntamiento) y la explosión local de los 90 se llegó a la presencia de los Rolling Stones, Michael Jackson o Bruce Springsteen en grandes recintos, especialmente La Romareda. El trayecto de esfuerzo y cambio fue evidente.

Resultaba impensable que la locomotora descarrilase, pero, ¡ay!, ha ocurrido. Desde hace un lustro o más, el concejo se ha batido en retirada de la música y de los circuitos de las grandes atracciones musicales. La crisis y las telarañas en las arcas han sido factor determinante, pero también la desidia, el desdén y la impericia de los nuevos gobernantes de ZEC (Podemos).

¡Ah!, aquellas sabias y atinadas palabras de un polémico concejal de Cultura del PSOE (¡ñam, ñam, qué ricas las almejas de Carril a costa del erario municipal!), pero también valiente como fue Antonio Piazuelo: “El ayuntamiento tiene que llevar a los ciudadanos la cultura, y por ende la música, de la misma forma que les lleva el agua o arregla los parques”, dijo. Y en la crisis post Expo sevillana y los fastos olímpicos de Barcelona, entre el 93 y el 95, con más problemas económicos quizá que los actuales, Piazuelo tiró de ingenio y coraje para que la ciudad gozara de música en directo de categoría internacional. Iggy Pop o Aerosmith fueron algunos de sus dos botones de muestra mayores.

Además, tras la nefasta gestión de una colega suya de infausta memoria, Carmen Solano, diseñó una nueva política cultural que devolvió a la ciudad la alegría perdida: basta recordar las programaciones del Centro Cultural Delicias. Juan Bolea, ya con el PP, prosiguió y doró aún más aquella concepción de la cultura como fasto pero también como servicio infraestructural de base.

Hoy todo aquello está sepultado. Se convocan mesas culturales, se discute y se habla, pero ahí estamos… Palabras, palabras, palabras, que recitaría Labordeta en una de sus más bellas canciones, y siguiendo el poema ‘Retrospectivo existente’ de su hermano Miguel, registrándose los bolsillos desiertos para no encontrar nada.

Zaragoza, en manos de los nuevos políticos de ZEC, es un erial musical absoluto, es la nada labordetiana. Y esto, en manos de una izquierda que se pretende progresista y que antes, aunque con otras siglas, fue precisamente quien lavó los manchones de la cara sucia del franquismo, escuece. No es que en la Cincomarzada no hubiera relieve musical; es que, más grave, las manos municipales vuelven a estar musicalmente vacías. Al final, Toynbee va a llevar razón: la historia se repite.

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5 respuestas a El ayuntamiento podemista de Zaragoza en retirada musical

  1. ufffff dijo:

    Pues se me ocurren varias razones:
    – que los grupos de rock son empresas privadas y el ayuntamiento de la gente no puede ayudar a que ganen dinero.
    -los grupos de rock no cumplen la “cuota femenina” para ser contratados por este ayuntamiento.
    – en todo caso, se podían municipalizar los conciertos, convirtiendo a los músicos en funcionarios, aunque fuera unas horas.
    -siempre nos quedarán las batucadas y “La estaca”.
    saludos

    • Matías Uribe dijo:

      Bienvenida la coña marinera…, aunque hay sentido de fondo en esas razones, uffff. Y, oye, igual, como pide ‘la gente’ a gritos, hasta fichan a Llach y nos montan un macroconcierto proindependencia catalana en La Romareda para cimbrearse al unísono y corear rancios himnos modernos de la nueva política, y como telonero Echenique entonando ese hit suyo de la minga dominga… Señor, qué tropa…

      • ufffff dijo:

        Me viene a la memoria un comcierto de LLuis Llach en el parque grande, era emocionante, se gritaba “amnistía” “libertad”… con las furgonetas de los grises a la salida, y… un buen concierto, creo. (Pi de la Serra también estaba)
        saludos

        • Matías Uribe dijo:

          No es el mismo, supongo. Pero Llach dejó un conciertazo en el anfiteatro del Rincón de Goya presentando su fabuloso LP ‘Astres’. Tuve la oportunidad de entrevistarle en alguna ocasión y era sentido común y dulzura pura, jamás podría imaginar el sesgo independentista que ha dado. Alguien que ha recorrido España de punta a punta y que ha recibido tanto cariño y complicidad allá por donde ha pasado… Suena extraño, pero bueno, más chocante aún resulta lo de Peret…

  2. michael laudrup dijo:

    Malos tiempos para la lírica que cantaba aquel…la cultura para estos de Podemos un cero a la izquierda.
    Si no fuera por la gente de las Armas, Ley Seca, King Kong (que acaba de cerrar)…esto sería un solar.

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