Este año, la madre de todos los desmadres, el recopilatorio rompecaderas, sale antes. ‘Caribe mix’ se adelanta a pleno invierno. No hablo, claro, del apartado musical, sino del seriéfilo. El año pasado, Shonda Rimes, la creadora de ‘Anatomía de Grey’, se quiso llevar a otros cuantos médicos –jóvenes y con posibilidad de lío, por supuesto- a la selva, y hacer otro culebrón quirúrgico solo cambiando un hospital de Seattle por una pequeña consulta de un poblado en Centroamérica. El tiro le salió por la culata, y ‘Off the map’ fue cancelado antes de que todos se hubieran liado con todos. Y eso que, en sus trece capítulos, les dio tiempo a bastante.
Este año, otro estreno de ‘midseason’ se graba en Puerto Rico, aunque la localización en la ficción sea el Amazonas. Y a pesar de que el género elegido sea el de terror, toca tantos palos que se asemeja a esos discos de ‘Grandes éxitos’ tipo ‘Boom’ en los que cabe de todo. Porque en este ‘The river’ que acaba de empezar a navegar –ayer en Fox España, con solo una semana de diferencia respecto a la puesta de largo en Estados Unidos-, hay ‘reality’ (quizá ‘Supervivientes’ fuera el más adecuado), hay ritos satánicos como los que han utilizado las ‘mentes criminales’ de ‘Dexter’ (e incluso espíritus como los que poseyeron a Yola Berrocal, y hablo de ‘Hotel Glam’), hay humos negros a lo ‘Perdidos’ y buenos y malos surcando los ríos dentro de un barco, como en ‘El ídem’. Vamos, un megamix que ya quisiera Chimo Bayo para sus platos.
Son tantas las trampas y las referencias metatelevisivas que uno no puede sino maravillarse de la labor de encaje que han tenido que hacer para meterlo todo en la coctelera. La historia empieza con la desaparición de un ‘Frank de la jungla’ mientras graba su programa y el posterior viaje de su familia para encontrarlo en algún punto del Amazonas. Eso sí, con bien de cámaras para vender la historia de la búsqueda como un nuevo formato catódico. Una expedición orquestada por la esposa, que no sabes si quiere encontrar a su marido o hacer caja con su desaparición. Una ficción de miedo sobre la telerrealidad, que viene a concluir lo que muchos piensan: que algunos ‘realities’ son terroríficos y solo buscan sangre. Solo que, en esta ocasión, de forma literal.
No confiaba en un producto con el sello de Steven Spielberg, que ya lleva varios traspiés en sus incursiones catódicas, pero sí en el hacer del catalán Jaume Collet-Serra como director de un género que domina: el terror. ‘The river’ sigue los patrones de ‘Rec’ o ‘El proyecto de la bruja de Blair’, un falso documental en el que los protagonistas se las tienen que ver con un monstruo al que no acabas de ponerle jeta. Y, como en los anteriores ejemplos, rodado de forma un tanto mareante, como si viajaras con ellos en barco, y sin biodramina. Al final, la serie comparte los mismos fallos y virtudes que este tipo de películas: la originalidad del formato pesa más que los personajes o el desarrollo de la historia. Vamos, que hay más susto que trato, por más que hayan cuidado detalles como los pixelar las marcas de comida o poner un pitido en las palabrotas, como si de hecho se estuviera emitiendo.
Otro de los iniciales peros a esta producción era su duración. Si noventa minutos suelen ser suficientes para contar una de estas historias, ¿cómo resultaría en formato serie? Pues, contra pronóstico, aguanta muy bien. Y el hecho de que solo se hayan firmado siete entregas da ganas de seguir hasta el final este cuento de fantasmas en sentido doble: en el de las almas que vagan por el río, y en el de los envalentonados trotamundos que se enfrentan a ellas.



