El pescador que salvó tres vidas en el Gállego

 pescador

Empezamos la semana recuperando la historia de un héroe anónimo, o casi. Un pescador que salvó la vida de tres personas a finales de junio de 1975. Alfonso Zapater reconstruyó su gesta:

El peligro de los ríos es evidente. El tema adquiere renovada y a veces trágica actualidad cada verano. El Ebro y el Gállego se cobran buen número de víctimas durante los meses estivales. Desgraciadamente, no siempre se encuentra cerca el hombre capaz de evitar la tragedia. El pasado domingo, sin ir más lejos, pudo suceder lo peor, a no ser por la presencia de un pescador que en el breve espacio de unos minutos tuvo que arrojarse a un pozo para rescatar a tres personas, dos niños y el padre de uno de ellos.
-Los niños se reanimaron enseguida. En cambio, la persona mayor tardó más en volver en sí y tuvieron que trasladarla a la Casa de Socorro.
Sucedió alrededor de las seis de la tarde, en el pozo situado frente a la chopera de Peñaflor, aguas arriba del lugar denominado Peña del Cuervo. Me lo relata el padre de José Javier Ramos Molina, el primero de los niños, de once años de edad, que fue víctima de las aguas.
-Subimos río arriba, en busca de la sombra de los chopos. Entonces nos acercamos a un pozo, que dicen es muy  profundo, donde había unos pescadores. Mi hijo vio bajar un tronco, flotando sobre las aguas. Se metió al río, para cogerlo, y desapareció en unos instantes. Uno de los pescadores se arrojó inmediatamente al pozo y rescató a mi hijo. José Javier había tragado ya bastante agua, pero se reanimó al poco.
Apenas repuestos del susto, la tragedia volvió a rondar en el mismo pozo de los pescadores. A otro niño, que también iba acompañado de su padre, se le cayó la pelota a las aguas; cuando trató de recuperarla, desapareció en la profundidad.
-El padre de aquel niño -me explican-, ni corto ni perezoso, se metió en el pozo y también desapareció bajo las aguas. Al ver que ni el padre ni el hijo salían, la gente empezó a dar gritos. Acudieron centenares de personas. Y el mismo pescador de antes se zambulló en el Gállego y rescató, al cabo de unos minutos, a las dos personas, al padre y a su hijo.
-¿Con vida?
-El niño, sí, porque se reanimó al poco tiempo. El padre, en cambio, no volvía en sí, y entonces decidieron trasladarlo con urgencia a la Casa de Socorro. Confiamos en que acabaría por reanimarse, ya que había despedido previamente casi todo el agua tragada.
El pescador que realizó el triple salvamento quiso permanecer en el anonimato.
-Su comportamiento fue el de un héroe -comenta el padre de José Javier Ramos-. Y  luego se negó a que se lo agradeciéramos. Yo le invité a pasar una semana en un hotel y rehusó.
-¿Le dijo su nombre?
-Pude enterarme a través de un familiar. Se trata de don Valeriano Sánchez Rubio, con domicilio en la calle de Castelar, 75.
Ayer no pudimos localizarlo. Es evidente que don Valeriano es un hombre cabal, al que le basta con saber que ha cumplido cómo debía. Tiene treinta y cinco años, está casado y es padre -según me informaron- de dos hijos. Probablemente no le parezca bien que relatemos lo acontecido el pasado domingo, en el peligroso pozo que existe frente a la chopera de Peñaflor. Sin embargo, es justo que se diga y que se publique.
La sonrisa de uno de los niños salvados, de José Javier Ramos Molina, lo exige así. Desconocemos el nombre de las otras dos personas, padre e hijo -el niño era un año o dos mayor que José Javier-, que también fueron rescatadas de las aguas por don Valeriano Sánchez Rubio, un pescador y salvador de vidas, en este caso concreto.

Aunque el pie de foto no lo dice, el chaval de la foto tiene que ser José Javier Ramos. ¿Qué ha sido de Valeriano Sánchez Rubio? El Ebro y el Gállego han sido hasta hace poco tiempo muy utilizados para el baño, así que anímense  y cuéntennos sus experiencias con el río.

Y mañana…
La gitana apuñalada en el exconvento de Jesús

Esta entrada fue publicada en General y etiquetada , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a El pescador que salvó tres vidas en el Gállego

  1. Pandora dijo:

    He vivido casi toda mi vida frente a la cosa mediterránea (antes de venirme a Zaragoza) y por desgracia todos los años (sobre todo en verano) me tocaba ver casos de ahogamientos que pocas veces acababan bien, y muchas otras el rescatador acababa engullido por el mar junto a la víctima que intentaba salvar… los ríos también son muy peligrosos… es otro peligro distinto al del mar, más soterrado, menos evidente… pero aquellos que se han criado junto a sus riberas lo saben bien.
    Bravo por este joven y valiente pescador que tuvo la osadía de tentar a la suerte tres veces con éxito.

  2. Maria Pilar Paris dijo:

    Conozco el lugar del que hablan, la “Peña del Cuervo”, por haber ido muy a menudo los veranos a bañarme con mi familia. Es verdad que siempre ha tenido la reputación de peligro, es cierto que había muchos pozos, aunque debo decir que a veces no nos dábamos cuenta, solamente en el momento de llegar al pozo. Es verdad que cada año había personas que perdían la vida en ese lugar, no sé como estarà ahora, supongo que con la democratización de las vacaciones ahora irán menos personas al Gállego, pero en aquellos tiempos estábamos muy contentos de tener algún sitio donde refrescarnos.

  3. javier dijo:

    Realmente vivimos en un país de desmemoriados. Me parece increíble que un hecho tan singular y tan cívico no haya tenido más que dos comentarios y sean de dos personas que no tienen noticias en directo del asunto, como yo por otro lado. Por las edades de los protagonistas en el día de los hechos necesariamente han de vivir varios de ellos. ¿Es que nadie en Zaragoza se acuerda nunca de nada? ¿O hay miedo a escribir? ¿Pasamos de todo y de todos? El hecho en sí es para que el salvador de la vida de tres personas tenga una calle dedicada en su ciudad y a su nombre. No solo no la tiene y parece ser que nadie nos acordamos de ello. Me viene a la cabeza un diálogo de la película de J.L Cuerda “Amanece que no es poco”, pero prudentemente me lo reservo.
    Efectivamente, la Peña del Cuervo era un popular sitio de baño en los años 50 , 60 y 70, aunque la proliferación de piscinas, y la contaminación de las aguas del Gállego, hizo que su popularidad y asistencia bajara. Y eso que esa zona se empezarona ver los primeros bikinis en Zaragoza, lo que no era pequeño aliciente en aquella España de cerrado y sacristía. Bueno, los primros bikinis se vieron también en la “Piscina del Cura”, de mujeres solamente, donde el gasógeno, más o menos donde hoy está el hotel Boston. Pero esa es otra historia.

  4. VANESA SANCHEZ AMO dijo:

    Buenos días,

    No sabéis la sorpresa que nos habéis dado a mi familia y sobretodo a mi padre, Valeriano Sánchez Rubio, la persona que efectivamente salvó a 3 personas en el Gállego, sólo que no era pescador, sino que estaba pasando el día con la familia en el río. Yo todavía no había nacido, pero me han contado la historia en numerosas ocasiones, para que aprenda lo peligrosas que son las corrientes. Muchas gracias por este pequeño homenaje a mi padre, que manda un abrazo a esas tres personas a las que salvó. Qué orgullosa estoy de mi padre por esto y por millones de cosas más! Un saludo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *