Cianuro para las palomas del Pilar

paloma

A la izquierda, análisis en el Laboratorio Regional de Sanidad Animal. A la derecha, María Arribas, encargada del palomar de la ribera del Ebro, con dos de las aves.

¿Quién no ha corrido detrás de las palomas del Pilar? Esas aves han sido uno de los iconos de la infancia de miles de zaragozanos. Pero en las últimas décadas han pasado de ser amadas a, casi, casi, odiadas. Hoy se controla férreamente su número y se las aleja con sofisticados procedimientos para que no causen daños al monumento.
En los tiempos en los que se las quería, sin embargo, también hubo intentos de acabar con ellas. En febrero del 76, sin embargo, en el espacio de unas pocas horas, aparecieron más de un centenar muertas por envenenamiento. Nunca se cogió al culpable, aunque circularon rumores de todo tipo. Esto es lo que publicaba HERALDO el 17 de febrero:

HERALDO DE ARAGÓN ofreció la primicia informativa en la ciudad sobre la muerte de una treintena de palomas, el sábado, y el número ya subió el domingo al centenar. Ayer habían sido recogidas durante el día 36 en los aleros y otras 24 en la plaza del Pilar, con lo que el número se apróxima a las ciento cincuenta. La reacción general en la ciudad es de indignación. Hace diez años murieron envenenadas varios cientos y no se conoció la identidad del verdadero culpable. Parece ser que, entonces, existía un acuerdo tácito entre el Ayuntamiento y el Cabildo por el que, en caso de que el número de aves proliferara demasiado, la primera de estas corporaciones se encargaría de diezmarlas. En aquella ocasion se habló de que los bomberos se habían encargado de la operación pero, puestos en contacto con alguno de sus responsables, lo han negado categóricamente.
El caso es que los zaragozanos se indignaron con la medida, se hizo campaña en contra de la matanza a través de los medios informativos, y, como consecuencia, unas seis o siete mil palomas fueron soltadas en la plaza y han sido el origen de las que existen actualmente. Podemos calificar de mano criminal la que ha actuado en este caso, en el sentido anglosajón de la palabra, que hace sinónimo crimen de delito. Los agentes de la Policía municipal han estado presentes en la plaza desde el primer momento para evitar que alguien cometiera la imprudencia, por desconocimiento, de llevarse alguna de estas aves a su casa, pensando que había sido víctima de algún otro accidente, con lo que resultaría también envenenado.
Es necesario que sea identificado el culpable y que pague por lo que ha hecho, pues puede ocurrir que, a pesar de que son extremas las medidas tomadas, alguien logre llevarse una de las palomas contaminadas y la acción tenga fatales consecuencias.
En este mar de dudas en que está sumergida la ciudad, nos hemos puesto en contacto con el presidente en funciones del Cabildo Catedralicio, que quiere salir al paso de los rumores que corren por la capital. Por parte del Cabildo -nos dice- puedo afirmar que somos inocentes de lo que ha sucedido y nos gustaría que se llegara a saber la verdad. Y sí es cierto que se ha obrado de una manera premeditada. Queremos ‘luz y taquígrafos’ en este tema.
-¿Alguna posible causa?
-La campaña de desratizado que se está llevando a cabo en el río Ebro.
Nuestro entrevistado dice que son los primeros que sienten lo que ha ocurrido y que han quedado sorprendidos con la noticia.
-¿Ha sido testigo de algún incidente desagradable?
-Esta mañana cuando iban al coro los canónigos, un maestro jubilado de los que alimentan habitualmente a las palomas de la plaza, les ha increpado duramente diciendo: ¡Qué barbaridad han hecho poniendo veneno en los aleros del Pilar! Y ha dicho que tanto él como varios miembros de su familia se darían de baja como caballeros del Pilar.
-¿Pueden asegurar ustedes que nadie ha tenido acceso a los tejados de la basílica?
-Para asegurarnos nos hemos interesado por ello esta mañana, y la respuesta ha sido negativa. Todavía hemos llegado más lejos y hemos preguntado por la posibilidad de que alguien hubiera podido haber tirado algún alimento envenenado desde la torre del ascensor. La contestación ha sido también negativa, debido a que está encristalada y encierra gran peligro cualquier intento de asomarse.
-¿Ha tratado últimamente el Cabildo el tema de las palomas?
-Ha hablado de este asunto en alguna ocasión y por ello nos ha sorprendido a todos este incidente desagradable.
Por otra parte, el presidente de la Sociedad Protectora de Animales, don Eugenio Tutor, nos ha dicho que, en caso de que se intentara terminar con las palomas debido a que ensucien la fachada o por otra causa, existe un procedimiento más humanitario como es la utilización de un tipo de alimento que las hace estériles. Con ello, en el plazo de cuatro o cinco años, las palomas habrían dejado de ser uno de los principales entretenimientos de los turistas que acuden a la ciudad, y delicia de les pequeños.
En el momento de escribir estas líneas, tanto en el Laboratorio Regional de Sanidad Animal como en el Departamento de Biología de la Facultad de Veterinaria, se están realizando análisis para determinar la verdadera causa de la muerte de las palomas, aunque se especula con la posibilidad de que se haya utilizado cianuro. La muerte de estas aves es fulminante después de una breve agonía.

Y ahora su turno. ¿Tienen algún recuerdo infantil vinculado a ellas? ¿Están a favor, o en contra de exterminarlas? ¿Recuerdan otros envenenamientos? Hoy en día, ¿sobran las palomas? ¿Dónde?

Y mañana…
El inventor del crecepelo, en Zaragoza

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5 respuestas a Cianuro para las palomas del Pilar

  1. javier dijo:

    ¡Huy, huy, las palomas y el Pilar! Tema recurrente en la vida zaragocí.
    Recuerdo que en los años 60, hacia el final de la década, las autoridades municipales intentaron controlar estas aves y hubo una encendida polémica sobre las palomas, la necesidad de su control por higiene pecuaria y ambiental-ornamental, pues todos conocemos que son unas aves que transmiten enfermedades y ponen todo perdido, y destruido con el paso del tiempo, con su famosa palomina. Pues bien, no pudo ser, pues en medio de un encendido debate ciudadano, José María Zaldívar “El Vigía de la Torrenueva” -hombre de lírico y arrebatado verbo-hizo desde su programa de radio, diario, una cerrada defensa de las aves y el palomicidio no pudo ser. Allí salieron a relucir los más fáciles argumentos, la sensiblería más ridícula, el lirismo más desnortado: Machín, la Virgen, El Pilar, el Ebro….. No faltó detalle ni se ahorró ridiculez alguna.
    Como el problema de las palomas siguió sobre la ciudad se produjo el palomicidio que aquí se describe y que a mano aleve se produjo.
    Y el problema continuó y aguas abajo de este suceso hoy descrito se intentaron varios remedios. En la década de los 80 se implantó en varios puntos de la ciudad un sistema electromagnético ideado por un italiano que recuerdo que se llamaba Ettore y cuyo apellido no recuerdo. Se colocó en la parte posterior del Teatro Principal y allí podía leerse el sistema colocado y el nombre del italiano Ettore. No sé si por falta de mantenimiento,o porque el invento era una castaña, lo cierto y verdad es que las palomas se paraban a solazarse y asolearse, y a soltar su palomina, sobre las repisas de la fachada del teatro y sobre el propio cartel del bueno de Ettore, que lucía su nombre entre hermosos excrementos de paloma.
    Sé que cada cierto tiempo se intenta controlar a las palomas pues, si no, devienen en plaga y son un foco permanente de infecciones y enfermedades. Sólo hace falta ver el aspecto de muchas de ellas. Es aquí de aplicación el lema de los veterinarios. “Higia pecoris, salus populi”, y de ahí la necesidad de las campañas de control de estas ¿simpáticas? aves.
    Por cierto, que si se fijan en las palomas verán que muchas están cojas. Y no sé si entre ellas estará el ya famoso palomo cojo. Y no digo más, de momento.

  2. quemasda dijo:

    Dos de las pocas fotos que conservo de mi primera infancia son del tema… Una en Zaragoza, cuando mis padres me fueron a pasar por el manto de la Virgen y quedó inmortalizado el momento con una fotografia de una niña que no llegaba a los dos años dando de comer a las palomas y rodeada de ellas. La otra es en la plaza de Cataluña de Barcelona, con lo mismo… Ahora vivo en el campo y, aparte de que ya no soy una niña, ni muchísimo menos , me pregunto dónde están los otros pajarillos que no sean palomas, o unos pájaros negros que no sé cómo se llaman, porque el cielo, los árboles, todo es de ellas…
    Supongo que las palomas tienen de bonito nuestros recuerdos de infancia, pero se han convertido como “en las ratas del cielo”, unas aves que ¿han hecho desaparecer a las otras?…, que lo ponen todo perdido y que con sus excrementos corroen todo lo que uno se pueda imaginar.

  3. Maria Pilar Paris dijo:

    Recuerdos, muchos, fotos de mis niños, vídeos para guardar aquellos momentos en que la palomita se acerca y come en la mano del niño, pero reconozco que para las personas que viven en la plaza se ha llegado a un momento en que los inmuebles casi se vuelven insalubres. Y no hablemos del Pilar, a mi me encantan las palomicas, pero hay que intentar comprender a todos. Indudablemente, estoy por conservar las palomas, pero reduciendo su número.

  4. Yolanda dijo:

    Siii, por fin algo que yo recuerdo perfectamente.
    Iba yo con mi madre por la plaza del Pilar cuando vimos una paloma agonizando. Siempre me gustaron los animales, así que yo sentía la necesidad de hacer algo por ella, me sentía realmente triste. Tendría yo por tanto 10 años.
    La cogimos y mi madre no supo decirme que no, así que nos fuimos a una torre que había al lado del Naútico, donde vendían maíz para las palomas, y la señora nos dijo que se habían puesto enfermas un montón en ese día. Que seguramente se moriría y que pensaba que era veneno… La dejamos, con gran dolor por mi parte y es un recuerdo que nunca se ha borrado.
    Besos Mariano, y gracias por poner fecha a ese recuerdo lejano que no sabía situar en mi infancia.

  5. Dani dijo:

    A mi me dan mucha pena que maten a las palomas, son seres vivos que merecen vivir como todos los otros. O… ¿es que todo lo que molesta al humano hay que aniquilarlo?
    Podríamos matar también a los compañeros de clase que nos molestan, a los políticos que corroen la economía y, por ejemplo, a los ancianitos que escupen gapos mocosos en el suelo, ¿verdad?
    Me da mucha lástima esta sociedad que hemos ido creando.

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