El futbolista que acabó expulsando al árbitro

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Ahora que están pasando cosas raras en el Mundial de fútbol, con goles fantasma y todo eso, creo que viene a cuento recordar el que yo creo que es el suceso más extraño ocurrido en un campo aragonés. Se enfrentaban en Zaragoza, en octubre de 1922, Barça y Real Madrid. Y entonces…

Ayer, lo volvemos a repetir, vimos lo que se llama jugar al fútbol. Cifrábamos nuestras esperanzas en que así sucediese en este segundo partido y el tiempo, al sentirse benévolo, hizo que las viésemos plenamente realizadas. Tres circunstancias importantísimas concurrían en este caso. El estado relativamente bueno del campo; su suficiente conocimiento por los jugadores y las ganas rabiosas que tenían los madrileños de ‘sacarse la espina’. En este estado de cosas comenzó la lucha. Y hasta su final, catalanes y ‘realistas’ instrumentaron una serie inacabable de jugadas tan soberbias, tan matemáticas y tan sabiamente ejecutadas, que difícilmente se borrarán de la memoria del público que tuvo la suerte de presenciarlas.
El Barcelona, con su juego codicioso y acaso un tantico fuerte; y el Madrid, con el suyo correctísimo y afiligranado, nos hicieron pasar una de las mejores tardes de nuestra vida. Lástima grande que, para su bien, no puedan los aficionados aragoneses admirar muy a menudo las bellezas que encierran estas luchas de ‘primerísimo cartelo’.
Como el martes, hubo en el terreno de la carretera de Madrid otro llenazo de los que hacen época. Mayor entusiasmo si cabe y, lo que fue mejor, una de damitas distinguidas que quitaban el sentido.
A las órdenes de Luis de Aizpúrua se alineaban los equipos, con ligeras variaciones. En las líneas de medios y adelantes del Madrid, Serra sustituye a Menda y Urbina a Torres, que juega de centro-medio por ausencia de Onanué. En la defensa catalana, ocupa Conrado el lugar de Coma, que no toma parte en el encuentro.
Dada la orden de empezar, saca el Barcelona, que inicia una arrancada no llevada a feliz término por desbaratarla Mejía. Tras unos minutos de juego tanteador, Gracia pasa a Sagi y éste centra fuera.
Avance de Torralba malogrado por Mejía. Hay una oportuna salida de Mengotti. Del Campo centra y Conrado despeja bien. Hasta ahora las fuerzas se hallan muy igualadas, lo que hace presagiar una lucha reñidísima.
Tírase un corner contra Madrid, que lanza Sagi y salva Quesada la situación muy requetebién. A poco, Gracia recibe un pase de un compañero de línea y suelta un cañonazo por el ángulo bajo del lado derecho que Mengotti no puede detener. El primer tanto de la tarde es saludado con nutridos aplausos.
A los pocos minutos de haber sido puesta nuevamente en juego la pelota, Torralba tira un golpe franco, yendo la pelota a los pies de Alcántara, que chuta, interceptando Manzanedo. Centro estupendo de De Miguel, que salva Samitier. Se adueña del balón Urbina, avanza solito y logra un empate de un tiro primoroso, que Pascual no ve. Escasamente habrían transcurrido diez minutos cuando el mismo Urbina recibe un preciso pase de Bernabeu y suelta otro chut de igual factura que el anterior que vale a los ‘merengues’ el segundo tanto.
Viendo que la cosa se pone de un color rosa muy oscuro, el Barcelona quiere igualar a toda costa. Samitier y Surruca juegan estupendlamente, así como Quesada y De Miguel. Iníciase un ligerísimo dominio catalán. Martínez pasa un balón a Cella, centra éste y Gracia consigue el ansiado empate. A los pocos momentos, Cella pierde una buena ocasión de marcar. Martínez chuta flojito a las manos de Mengotti. Sagi tira un corner sin consecuencias. Avance de Del Campo que desbarata Conrado. Chut de Alcántara que va fuera. Centro de Cella que repele bien Mengotti. Urbina chuta y, cuando parece que el esférico va a perforar por tercera vez la puerta que defiende Pascual, Surruca desvía magistralmente la pelota de un cabezazo. Más tarde y sin nada notable, termina el primer tiempo.
En la segunda parte, Sagi tiró un golpe franco sin consecuencias. Alcántara chuta y Mejía repele. Torralba centra y Alcántara envía el balón a las nubes de un cabezazo. El dominio del Barcelona se va acentuando paulatinamente, pero el Madrid no se amilana por ello y se defiende a las mil maravillas. Alcántara pasa a Cella y éste centra a fuera. Centro de Del Campo que Pascual detiene.
Como en el primer tiempo, se destaca notablemente el juego de Samitier y Surruca, Quesada, Manzanedo y Torres. Gracia pasa a Cella y éste chuta, parando, muy bien Mengotti. Chut de Samitier, que pasa lamiendo el larguero. Alcántara pasa a Sagi, éste centra y Gracia chuta, deteniendo admirablemente Mengotti. Cella centra y Gracia remata fuera. Los ‘madridistas’ continúan defendiéndose con tesón.
Habiendo salido la pelota fuera y por si toca sacar a unos o a otros, un juez de línea, cuyo nombre desconocemos, y Samitier, discuten acaloradamente. El jugador catalán le pega un balonazo y entonces interviene el árbitro, rogando a Samitier que abandone el campo, a lo que contesta con un rotundo “¡que te crees tú eso!”.
Viendo que no hacen caso a la autoridad de que se halla poseído, Aizpúrua dice que o se marcha el ‘equipier’ mencionado o se marcha él. Hay una de consultas que mete miedo, se pasa el tiempo lastimosamente y, al fin, el presidente de la A. A. G. F., señor Gayarre, no encuentra solución mejor que empuñar él el pito, pasando Aizpúrua a juez de línea y quedando ‘cesante’ el que lo estaba anteriormente. ¿Qué les parece a ustedes?
Se reanuda, por fin, el interrumpido juego y Sagi centra, mandando la pelota fuera. Alcántara se apunta el tanto número tres para los suyos, de un cañonazo fortísimo. Se tiran dos golpes francos contra el Barcelona sin resultados positivos.
Nuevo chut de Alcántara, soberbiamente parado por Mengotti. Chut de Gracia, que va fuera. Pase de éste a Alcántara, merced al cual logra el cuarto y último gol de la tarde de un tiro cruzado superiorísimo. Poco después finaliza el partido, sin nada digno de mención.

Como ven, la crónica no es especialmente colorista, incluso a ratos parece insulsa. Pero el hecho de que un jugador obligue al árbitro a dejar de pitar el partido, la verdad es que me resulta bastante insólito. ¿No les parece? ¿Recuerdan algún otro hecho insólito en un partido de fútbol?

Y mañana…
El invidente que salvó a una niña de morir ahogada

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3 respuestas a El futbolista que acabó expulsando al árbitro

  1. Maria Pilar Paris dijo:

    Lo que me parece lamentable es que un jugador pueda lograr eso. Vuelvo a decir me parece lamentable, y sobre todo que la expulsión era totalmente justificada. Es parecido a lo que ha pasado con el equipo de Francia en este mundial, son los jugadores los que quieren hacer la ley, sin querer aceptar la autoridad de las personas que les mandan. Independientemente del hecho de que tengan razón o no, es la anarquía más completa si se empieza a no querer respetar las decisiones de aquellos que en principio deben tomarlas.

  2. Luis dijo:

    Era Samitier…uno de los mejores de su época.

    Y aunque nos pueda parecer que están ahí de toda la vida, las tarjetas para expulsar se crearon en 1976. Antes se pedía que voluntariamente el jugador abandonara el campo, pero no estaba obligado a ello.

  3. quemasda dijo:

    Solo puedo comentar que es el primer partido que “leo” en mi vida…jajaja y que me ha llamado mucho la atención eso de “primerísimo cartelo”. No había oído jamás esa expresión, pero aún ahora es justificada y continúa siendo de primerisimo cartelo la confrontación Barça-Real Madrid ….

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