El hombre-mujer: punto final. ¿O no?

Bueno, pues aquí concluye el folletín del caso del hombre-mujer, que generó ríos y ríos de tinta a finales de 1897. Si usted ha llegado aquí sin saber nada del asunto, es mucho mejor que empiece leyendo este enlace y luego continúe poco a poco adentrándose en la historia.
Y ¿cómo acaba? Pues, como todos los grandes folletines, antiguos o modernos (y recuerden, si no, “Perdidos”), tiene un final abierto. José Tost fue puesto en libertad finalmente el 30 de diciembre, después de haber pasado casi quince días detenido sin que se le acusara de ningún delito concreto. Y, antes de regresar a su tierra, HERALDO le entrevistó. Esto es lo que contaba antes de coger el tren de vuelta a casa:

El célebre hombre-mujer fue ayer puesto en libertad. A la hora en que nuestros lectores leen estas líneas, se hallará ya distante de nuestra población, camino de su tierra. Anoche hablamos con él.
-Yo no soy un anarquista -nos dijo Josefino Tost-, como se supuso en un principio, ni obedeció aquello a venganza de mujer ofendida por mi, ni a voto que tuviera hecho. Lo pasado pasó porque me dio no se qué a la cabeza… Hacía tiempo que se me había fijado la idea de vestirme de mujer y, para ello, hice el primer pedido de ropas al bazar El Siglo. No me las mandaron y la idea aquella pasó. Este año volvió a meterse en mi cabeza la misma idea. Hice el segundo pedido y… ¡ya sabe usted lo que pasó! ¿Que por qué elegí El Burgo? No lo elegí: no había estado nunca en él y fue por casualidad, sin saberlo; lo mismo que podía haber ido a otro punto cualquiera, cerca de un río. Como no había estado nunca encausado, cuando me cogió la Guardia Civil mi primera impresión fue de espanto. Por esta causa declaré cosas que no eran verdad.
-Pues vaya un lío que armó usted, compadre -le dijo otra persona que hablaba con nosotros-.
-¡Ay! -suspiró Josefino-, ya lo siento yo!
Se muestra agradecido al digno fiscal, sr. Fons, al juez instructor, sr. Barrón, y al médico forense que lo reconoció.
-Y en la cárcel, ¿qué tal?
-Bien, señores. Pero me voy muy resentido con los presos porque me decían unas cosas!… Esta mañana me llamó el director y me dijo que firmase. Firmé, creyendo pasar al hospital, pero al verme libre me he alegrado mucho, aunque sentía mucha vergüenza!… Suponía que me vería mucha gente. También cuando pasé por el Mercado, donde había muchas mujeres, me dio mucha vergüenza. ¡Porque soy muy vergonzoso! ¡Como se ha publicado tanto mi retrato! Por la tarde me afeité en una barbería del Coso y pasé mal rato. Unos oficiales estaban viendo mi retrato en el último número de ‘El Nuevo Mundo’ y yo pensé: ¡Dios mío, si me reconocieran! Después estuve en Ambos Mundos y tampoco me conoció nadie ni en la calle. Uno me dijo: “Si le dice usted al amo del café que anuncie que irá usted esta tarde, hace usted el gran negocio”. Pero yo no quiero enseñarme. Lo que tengo ganas es de salir para Reus, adonde iré en el correo 806 a buscar a mi padre y esposa.
Acompaña a Tost D. Salvador Prats, ex alcalde de Castellvell. Josefino es tipo poco varonil, viste chaqueta negra y sigue pensando que a veces se le meten ideas en la cabeza. Josefino se ha dejado crecer de nuevo el bigote.
¡Que sea por muchos años!

Y, a partir de aquí, que cada uno piense lo que quiera. Yo creo que simplemente era alguien que no estaba en sus cabales, y así parece corroborarlo él en esta entrevista, que parece sincera y que fue publicada cuando ya no tenía nada que temer. Aunque claro, bien mirado, si hubiera sido un anarquista dispuesto a cometer un atentado, tampoco iba a ir comentándolo por ahí. No sé, ustedes mismos. Mientras Tinta de Hemeroteca recupera ya su marcha habitual, les dejo un pequeño ‘regalo’. Estos días he acompañado algunas las entregas con el retrato a plumilla de José Tost que publicó HERALDO. El retrato está basado en una foto que se le tomó, ya detenido, y que se envió a Reus para pedir informes sobre él. Y esa fotografía es la que puede verse en el ejemplar de la revista ‘Nuevo Mundo’ al que alude Tost en su entrevista.  La revista completa está digitalizada por la Biblioteca Nacional y les dejo el enlace a ella. Cuesta un poco de tiempo que se cargue el ejemplar pero merece la pena, porque la foto es espectacular. El retrato está en la página 17. El enlace es: http://hemerotecadigital.bne.es/datos1/numeros/internet/Madrid/Nuevo%20Mundo%20(Madrid)/1897/189712/18971222/18971222_00000.pdf#page=1

Bueno, y a ustedes, ¿qué les ha parecido la experiencia? ¿Qué opinan del caso?

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9 respuestas a El hombre-mujer: punto final. ¿O no?

  1. Yolanda dijo:

    Pues creo que se confirma lo que he dicho todos estos días… Un pobre señor al que hoy no le pasaría nada si se disfraza de mujer (hay unos cuantos). Un exhibicionista al que le daba por travestirse y se fue lejos de casa. Lo de aparecer atado tiene claras connotaciones sexuales. Yo creo que está claro. Y posiblemente transtornado mentalmente sobre todo por la presión social…¿quien aguantaría eso en 1897?

  2. Juanolas dijo:

    Después de toda esta rocambolesca historia, mi opinión es que miente en todo lo que dice, y que hay un trasfondo en todo esto que seguirá siendo un misterio. Insisto en mi anterior opinión de que poseía una doble personalidad o alguna especie de trastorno bipolar que lo sacaba de este mundo y lo ponía en un mundo virtual que solo él conocía.
    No obstante, gracias por tenernos en vilo unos días con este extraordinario relato. Chao.

  3. Más de un siglo después de los hechos todavía hay versiones para todos los gustos. Que cada uno tome la que más le guste.
    Esperaba un final más de traca, ya sé que me comentaste que sería un estilo al de “Perdidos”. De todas formas, muchas gracias por esta semana que nos has dado.

  4. Westfalico dijo:

    Interesante el enlace que pones de la revista digitalizada Nuevo Mundo. Leyendo un artículo en ese mismo número, una entrevista al general Weyler, capitán general de Cuba hasta octubre de 1897, me doy cuenta de que el periodista le pregunta sobre el “supuesto” atentado de Zaragoza, dando a entender que nuestro protagonista fue castigado y traicionado por sus compañeros al fallar en su compromiso de atentar en nuestra ciudad… curioso

  5. quemasda dijo:

    Pues sí, que cada cual piense lo que quiera, cualquiera de las hipótesis que se han barajado podía ser perfectamente cierta, y este final me parece demasiado simple ….
    Nos has tenido en un sin vivir toda la semana Mariano 😉

  6. tinto de hemeroteca dijo:

    Pues sí, como el de ‘Perdidos’, que al final no nos enteramos bien. ¿O sí? Pero esto es lo bueno de los finales abiertos, que cada uno interpreta lo que quiera. Yo opino que este señor estaba como una berza o le faltaba un hervor

  7. Eva dijo:

    Yo tambien esperaba un final diferente y me parece demasiado simple despues de estar toda la semana en vilo…jajajaja.
    Ahora cada uno que piense lo que quiera del hombre.

  8. Maria Pilar Paris dijo:

    Como otros comentarios, a mi también me queda un sabor de… no acabado. No me creo lo que dijo este señor al final, demasiado simple después de haber hecho tanto ruido. Aparte de que no comprendo que la policía, después de tantas investigaciones y jaleos, no le incriminara nada, pues el hacer falsos testimonios está castigado por la ley, y él, desde el principio, no dijo una sola verdad. Y lo que me ha hecho pero torcerme de risa es lo que dice de “soy muy vergonzoso”. ¡Pues menos mal, porque si no lo hubiera sido… ¿qué es lo habría hecho?

  9. Sadomaso dijo:

    ¿No lo veis? Era un masoquista y tenía una Ama en el Burgo de Ebro que lo humillaba, visténdolo de mujer y le azotaba. Lo dejó ahí atado para humillarlo aún mas. Saludos

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