Desafío a cuchilladas en Fayón

Hace unos meses decía aquí que a principios de siglo XX se cometían muchísimos más delitos ‘de sangre’ que ahora. Había más crímenes, premeditados o por sorpresa, pero crímenes, al fin y al cabo. Y eso que los castigos eran más duros que ahora. Se mataba, igual que hoy en día, por celos o por dinero; pero se mataba, también, casi por cualquier cosa. Lean esta pequeña información que se publicó en 1910:

En el gobierno civil se recibió ayer tarde un telegrama del teniente de la Guardia Civil D. Pío Ranui, expedido desde Fayón, participando que en el trayecto comprendido entre Mequinenza y la mencionada localidad había sido muerto el vecino de Mora la Nueva José Agüero por un sujeto que viajaba en su compañía y que también resultó gravemente herido. Por la noche se recibieron nuevos informes en dicho centro oficial, que aclaran por completo el suceso y el cual ha causado penosa impresión en aquella comarca. Los protagonistas del suceso son José Alguero, de 33 años de edad, casado, natural de Mora la Nueva y vendedor ambulante de vajilla, y Agustín Campanales Millán, de 26 años, casado también, vecino de Fabara y labrador de profesión.
Según el relato de Campanales, que fue detenido por la benemérita en el pueblo de Más de Camarasa, anteayer salieron ambos de Mequinenza con dirección a Fabara para efectuar unas compras. En el camino cambiaron impresiones sobre la venta del carro y las caballerías, no cerrando el trato hasta llegar cerca de Fabara.
Campanales entregó al Alguero dos billetes de cincuenta pesetas cada uno y un pagaré de 150 extendido a su favor. Cuando faltaban ocho kilómetros para llegar al pueblo, José Alguero manifestó a su compañero que cambiaba de ruta y se marchaba a Fayón.
-Pues si te marchas -parece le dijo Campanales—devuélveme el dinero y el pagaré.
-No puedo darte el dinero porque te he vendido el carro.
-No hemos cerrado el trato todavía y el dinero me pertenece. Además, íbamos juntos a Fabara y ahora quieres marcharte a Fayón.
-Y a Fayón voy.
Cuestionaron brevemente, sacaron ambos los cuchillos y lucharon desesperadamente a cuchilladas dentro del carro, hasta que Alguero cayó del vehículo mortalmente herido.
Varios labradores recogieron al herido, que falleció antes de llegar a Fayón. El agresor, Agustín Campanales, que recibió varias heridas en la riña, se dirigió a Más de Camarasa, donde fue detenido. El juzgado de instrucción practica diligencias para el esclarecimiento de los hechos.

Ya lo ven, por una tontería… Bueno, en realidad por un carro.

Y mañana…
Los cinco himnos de Aragón

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6 respuestas a Desafío a cuchilladas en Fayón

  1. tinto de hemeroteca dijo:

    ¿Se basaría Manolo Escobar en este relato para dar relevancia al carro? Los navajazos de hoy en día suelen ser de otro calibre… afortunadamente

  2. Maria Pilar Paris dijo:

    De acuerdo, es por una tontería, pero por lo menos había un motivo de por medio. Hoy en día, si te niegas a dar un cigarrillo o simplemente fuego, a menudo te encuentras, en el hospital o, todavía peor, en el cementerio. A mi me parece que la violencia se ha multiplicado, y además por nada, y me parece que esto irá a más.

  3. quemasda dijo:

    Jo!, ¿Y os parece poco ese dinero a principios del siglo XX? Eso debía ser una fortuna, y además la palabra es la palabra. Hoy en día seguramente lo solventarían “sus abogados”, pero en esos tiempos, y con un cuchillo cada uno encima… No digo que esté bien o que fuera normal, simplemente no me extraña.
    Para Mª Pilar París, me acabas de dar un susto, yo fumo y últimamente la gente se me aproxima mucho a pedirme tabaco o fuego. Haces bién en avisarme, jolín, ¡ni en la calle puede una fumar tranquila !

  4. Pero… ¿entraban las caballerías en el trato o no? Aunque sea así, hoy no se entiende que por ese motivo se saquen a pasear las navajas; pero en aquel tiempo y hasta la mecanización agrícola, la posición de las casas se medía en el número de caballerías que tenían para labrar las tierras.

  5. Eva dijo:

    Pues no ha cambiado mucho. Ahora la gente, con el estrés y la crisis, está que se tira a la yugular también.

  6. tinto de hemeroteca dijo:

    Yo también fumo, pero siempre doy uno cuando me piden. ¡Y más después de leer a Mariano!

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