Un increíble ‘Expediente X’ en los campos de Tauste

circulo-copia

¿Se acuerdan de los Círculos de la Cosecha del Reino Unido? Pues también los hemos tenido en Aragón, aunque a escala muchísimo más modesta. Lean, lean:

Un extraño caso de desecación circular de alfalfa se acaba de producir en la villa de Tauste. La noticia nos lleva hasta el lugar del raro fenómeno y, sobre el terreno, observamos cómo en un pequeño alfalfar del agricultor taustano Alberto Adán Pellicer hay descritos dos círculos de tres metros y medio de diámetro, con una separación, uno del otro, de poco más de 6 metros, y la rara curiosidad de que en el centro de ambas circunferencias aparece una especie de islote constituido por un cúmulo de matas de alfalfa de unos 80 centímetros de diámetro. Todo lo demás, la superficie de los círculos descritos, presenta el aspecto propio de haber sido tratado con alguna sustancia corrosiva o por algún objeto metálico quemante en forma de corona.
El señor Adán Pellicer nos dice que descubrió los círculos cuando, hace escasos días, se disponía a regar el campo, tras su segundo corte de alfalfa. “Estaba -nos sigue diciendo el señor Adán- como calcinado, como si algo ardiente se hubiese posado sobre la alfalfa”.
Le preguntamos si tiene alguna opinión formada acerca de lo que pudo pasar en realidad y nos contesta que no la tiene y que por eso quiere que se estudie el caso. Y hacia eso vamos, a estudiar el caso, en compañía del agente de Extensión Agraria en Tauste, don Alberto Cadarso Cordón, quien, además de mostrarse muy amable con nosotros, se muestra muy interesado con el extraño suceso. La primera impresión que recibe el señor Cadarso es de absoluta extrañeza. “Resulta curioso comprobar cómo en los dos círculos citados ha desaparecido todo vestigio de alfalfa, mientras que, después del riego efectuado por el propietario del campo, apunta su nascencia o rebrote de matas de ‘granines’, ‘lechacinos’ y ‘borrajudas’, pero no así de alfalfa”.
A golpe de azada ha ido extrayendo el agente de Extensión Agraria raíces de la alfalfa muerta y, tras un minucioso estudio comparativo entre raíces sanas y muertas, dice que en apariencia se trata de una enfermedad denominada mal vinoso, llamada así por su color parecido a ciertos vinos, pero que nunca se manifestaba caprichosamente y describiendo signos geométricos.
“Para matar la alfalfa tiene que ser con un producto químico selectivo que se trastoque en la planta, o sea, que se incorpore a la savia de la misma planta”. Y termina diciéndonos que no puede emitir un juicio determinante sobre el caso, que lo siente mucho y que el asunto debería ser estudiado por un laboratorio.
El campo de don Alberto Adán Pellicer se halla situado a unos 2 kilómetros de Tauste, en la vega de Cascajos, junto a la fuente de Guigañuelas y no muy lejos de la granja porcina de don Jesús Ansó. Nadie por los contornos ha visto cosa tan extraña a la que poder achacar el caso de los círculos.
Sin embargo, alguien nos localiza bajo los porches del Ayuntamiento de Tauste y nos dice, cuando estamos hablando con un amigo veterinario: “No se mate usted el cuerpo, que eso de la alfalfa lo ha hecho un ovni. Es que lo vi yo la otra noche cuando estaba regando en la huerta alta y también lo vieron otras personas. Pero como todo el mundo se ríe de estas cosas, pues todo el mundo se calla”. La persona en cuestión, un hombre de unos 45 años, cuya identidad ocuta por razones claras de entender, nos detalla su visión.
“Era como una rueda gigantesca de camión de color butano, y vino de la parte de Castellar, casi a ras de tierra. Después debió aterrizar en Cascajos porque de tanto que bajó lo perdí de vista, y al momento se levantó y vino hacia mi y me escondí horrorizado en un campo de maíz. Desapareció por los montes de las Bardenas a gran velocidad”. Termina afirmando: “Ya verán cómo, si estudian el caso, terminarán por decir que ha sido un OVNI lo de la alfalfa de Adán”.
Nosotros no entramos ni salimos en una cuestión que compete a los expertos en estas materias. Pero sí queremos recordar un caso parecido ocurrido en la finca ejeana de Valdemoro. En aquella ocasión, y a plena luz del día, el 29 de noviembre de 1970, algo debió espantar al ganado de los hermanos Franca, que cuidaba el pastor Cayetano Marcos, puesto que pastor, ovejas y perros salieron despavoridos del lugar donde pastaban. Las ovejas dispersas fueron recuperadas a kilómetros de distancia y en distintas direcciones. De los dos perros sólo se recuperó uno, que se había refugiado en una paridera del monte de Castejón de Valdejasa, cuyos pastores sintieron lástima del tembloroso animal. Y del pastor sólo se supo que fue recogido moribundo días después en una cuneta de la carretera de Remolinos, a más de 25 kilómetros de distancia del lugar de la estampida. Cayetano moría después, sin articular palabra con la que explicar lo sucedido, y con el aspecto propio del hombre horrorizado por algo que dejó las mismas huellas que las aparecidas ahora en el alfalfar de Tauste.

Esto publicaba HERALDO en agosto de 1982. Tiene todas las pintas de ser lo que los periódicos llamamos una ‘serpiente de verano’, una de esas noticias sorprendentes que surgen precisamente durante el estío, cuando la actividad informativa habitual desciende y que, quizá precisamente por ello, acaban recibiendo más atención de la que merecen. En cualquier caso, el periódico siguió investigando el tema y a principios de septiembre ofreció una explicación. A mí, personalmente, me parece casi tan esotérica como la primera, pero puede ser simple ignorancia. Un agricultor de Mianos, Ernesto Cebrián, aseguraba que se trata de una enfermedad que se da en los cultivos de secano, la “desecación circular de la alfalfa”. Esto es lo que decía:

-¿Cuándo aparecen estos círculos, como coronas, de alfalfa seca?
-A partir de los cuatro o cinco años de vida, y crecen cada año, tanto interior como exteriormente, de 10 a 15 centímetros, por lo que en cada corte se puede observar una ría alrededor del círculo de ramas de alfalfa amarilla y seca que sigue sufriendo el ataque en su misma raíz.

Bueno, pues eso es todo. En la foto pueden ver a un niño dentro de uno de esos misteriosos círculos. Si alguien sabe más de la ‘desecación circular de la alfalfa’, por favor que nos lo cuente porque, leído así, suena todo un poco raro. Pero lo que me parece más sorprendente es lo que se cuenta en el último párrafo. El episodio del pastor y las ovejas ocurrido el 29 de noviembre de 1970 sí que es un auténtico ‘Expediente X’ que haría las delicias de Mulder y Scully.  Por favor, si alguien de Tauste lee esto y nos puede aportar información adicional, que escriba, ¡ya!

Y mañana…
Un duelo a pistola en la arboleda de Macanaz

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5 respuestas a Un increíble ‘Expediente X’ en los campos de Tauste

  1. Javier dijo:

    Los círculos en la alfalfa son debidos a un hongo, estos círculos se pueden observar en algunos campos de la huerta de Zaragoza. Hoy en día son más raros de ver debido a los tratamientos químicos. Lo llamativo son la perfección que tienen en su trazado, pero son totalmente naturales. El causante no viene del cielo (OVNI), está bajo tierra.

  2. Vico dijo:

    Pues a mi me hacía ilusión lo del ovni jejejeje
    Me encanta este blog.

  3. SARINI dijo:

    Cuanto menos una historia curiosa, soy de Tauste y amiga de los propietarios de la granja que se habla y nunca había oído la historia.

  4. Pepelui dijo:

    En algunas granjas de pollos, se usa viruta de madera, en vez de paja, esto produce un estiercol muy fuerte, que cuando se reparte en montones por el campo, produce que las plantas se quemen.
    Lo he vivido personalmente

  5. Diego dijo:

    Sí, claro. Y el hongo ese mató al pastor y asustó a los perros. Si una persona acostumbrada a labrar el campo y tratar la alfalfa denuncia estos hechos por algo será, digo yo.

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