Bombero, chófer e ilusionista

mago
Dentro del apartado de aragoneses sorprendentes cabe incluir a Jacinto Ruiz, ‘Numa’ de nombre artístico. Era un prestidigitador muy popular en la Zaragoza de mediados del siglo pasado porque, a su faceta artística, se unía el hecho de que era bombero de profesión. En septiembre de 1954 lo entrevistó Marcial Buj (a la izquierda de la foto).

En mis vacaciones he vuelto a ver a ‘Numa’, el conocidísimo ilusionista zaragozano de los dedos atómicos. ‘Numa’ es uno de los tipos zaragozanos simpáticos y populares. Es chófer, bombero e ilusionista. Lo mismo se le ve con la manga del tanque apagando un incendio, que vestido de ‘smoking’ en un escenario, baraja en mano, que en el volante de un turismo.
‘Numa’, menudo y serio como dicen que es -no sé por qué- un plato de habas, es, ante todo, un trabajador; un gran luchador que hace frente a la vida -ya es hacer- con el producto de su esfuerzo personal y de su inteligencia.
Lo he vuelto a ver este verano en el coquetón teatrito del Balneario de Panticosa y allí le hice esta interviú después de una de esas sesiones en las que ‘Numa’ luce toda su habilidad, que no es poca.
Fuera de Zaragoza su nombre es sobradamente conocido por haber figurado muchas veces en los carteles de las principales salas de espectáculos. Concretamente, en el Norte, y en los más famosos balnearios españoles, su nombre se ha hecho familiar durante las temporadas veraniegas.
-¿Tu verdadero nombre?
-Jacinto Ruiz Fernández.
-¿De dónde eres?
-De Ariza.
-¿Por qué te pusiste ‘Numa’?
-Me lo puso un doctor zaragozano, el mismo que hace catorce años me animó a esto del ilusionisrno. Un día le vi hacer un juego de manos, me enseñó la trampa, lo aprendí y de ahí me viene la afición. Desde entonces no he dejado de estudiar y de practicar.
-¿Eres profesional?
-Tengo carnet expedido en Barcelona en 1945.
-¿Tu especialidad?
-Mi trabajo abarca todo el ilusionismo, pero lo que más me gusta es la baraja y manipulación de bolas, monedas, cigarros…
-¿Te costó mucho llegar a dominar la manipulación?
-Muchos años, mucha paciencia, mucho tesón, ensayos confiantes…
-¿Todos los aparatos te los construyes tú?
-Todos. He sido mecánico y le tengo mucha afición. Hago aparatos de magia para muchos compañeros de toda España.
-¿Es buena tu colección?
-Mi armario mágico llama la atención y lo han visitado los mejores ilusionistas españoles.
-¿Cuántos juegos sabes?
-De baraja, 198; de ilusionismo, 220.
-¿Eres jugador?
-No sé jugar ni al siete y medio.
-¿Inventor?
-He inventado alguno y he reformado otros.
-¿El que más te gusta hacer?
-De ilusionismo, el de las pizarras misteriosas.
-¿Ganas dinero?
-Me lo he hecho todo con mi esfuerzo y ahora empiezo a recoger el fruto. ¡Ojalá hubiese empezado de chico!
-¿Premios?
-El año 1949, en un Congreso Nacional con participación de extranjeros celebrado en Barcelona, me dieron una copa por inventor. También gané otro trofeo en la Fiesta de los Ilusionistas del pasado año.
-¿Guardas bien los secretos?
-Los secretos los guardamos bien, pero de nada sirve porque los libros lo cuentan todo. Hoy se edita una cantidad de libros sobre ilusionismo que da miedo, y hay mucha gente que se dedica a eso. Claro que lo que los libros no pueden enseñar es la manipulación. Uno que quiera aprender amanipular y se le cae al suelo la bola veinte veces seguidas, se cansa y lo echa todo a rodar. Muy pocos sirven.
-¿Muchas actuaciones, ‘Numa’?
-Donde más trabajo es en reuniones privadas: comuniones, bautizos, onomásticas, bodas…
-¿Festivales benéficos?
Muchísimos. He actuado en las Hermanitas de los Pobres, en la Caridad, Hospicio, Hospitales… La última vez en San Juan de Dios de Barcelona, donde todos los niños son inválidos.
-¿Teatros?
-En casi toda España. Acabo de regresar de hacer una gira por el Norte: San Sebastián, Cestona, Zarauz. He estado en el Pirineo, en Misericordia…
-¿Prefieres público de niños o público de mayores?
-Prefiero trabajar para personas mayores. Los niños me dan mucho miedo. Cuando empiezo mi trabajo los coloco a cuatro metros de distancia, pero al poco rato ya los tengo encima con los ojos abiertos. El niño se fija más y ve las trampas enseguida.
-¿Muchos ‘patosos’ entre los mayores?
-Siempre sale alguno que quiere hacerte fracasar pero siempre encontramos una salida.
-¿Desde cuándo eres bombero?
-Desde 1930.
-¿Contento?
-Mucho, sobre todo con mis compañeros, que me quieren y se portan muy bien conmigo.
-¿Tu misión?
-Chófer de la bomba.
-¿Te divierte apagar fuegos…?
-Ya sabes, me divierte todo lo que sea escamotear.

Y ahora es cuando pido la colaboración de los lectores. ¿Alguien puede aportar algún dato más sobre ‘Numa’?

Y mañana…
Y Zaragoza amaneció invadida por las gaviotas

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2 respuestas a Bombero, chófer e ilusionista

  1. David dijo:

    Interesante entrevista a nuestro antiguo compañero del Cuerpo de Bomberos. Es reconfortante ir encontrando pequeñas partes de nuestra historia. He compartido tu artículo con los compañeros a través del Blog de los Bomberos de Zaragoza. Citando la fuente, por supuesto. Un saludo.

  2. Maria José dijo:

    Me ha encantado volver a oir hablar del famoso Numa. Con mi familia tuvo varios encuentros, en especial en nuestras comuniones, a mí me maravillaba el numerito de los aros entrelazados que luego dejaba al comulgante que los intentara soltar y no había manera y sin embargo él con su magia hacía chas y ya los tenía sueltos chas otra vez y unidos y los niños sentados en el suelo con la cabeza hacia atrás estabamos maravillados.
    En otra de sus facetas como conductor al ser conocido de la familia le enseñó a mi madre a conducir despues de sacarse el carnet y fué una gran conductora con muchos reflejos y recursos. Gracias Numa

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