Tarazona: cualquier tiempo pasado fue mejor.

Llevo quince días de vacaciones laborales y parece mentira porque estoy llevando a cabo una curiosa labor administrativa: viendo, releyendo, clasificando y archivando los recuerdos taurinos de Solís. Y sale de todo, fotos, crónicas, cartas de adhesión, de felicitación y también cartas calificándolo de “gacetero” en las que se ruega al director de esta casa “para velar por la veracidad y la justicia de su periódico”  tome medidas contra el crítico… (un día habría que dar luz a todas estas cosas. A alguno -y a alguna- le podría dar un patatús, caso de tener vergüenza y tal. Y no digo yo que no lo haga).

Crónicas, carteles de festejos. Carteles de aquellos de papelillo fino, impresos a una sola tinta que hace 30 años nos parecían una autentica mierdecilla y que hoy suponen, a más modesto el cartel, mayor testimonio de lo que ha sido toda una época.

tarazonaEntre muchos, encontré éste de 1983, Tarazona de Aragón, un dos de abril que el calendario  eclesiástico googleano me confirma que fue sábado de Gloria.

Tarazona, Semana Santa  y un festival taurino “en homenaje a la afición”. Vale que la cosa tenía su truco, Justo Ojeda, empresario entonces de Tarazona, a su vez era apoderado de Enrique González “el Bayas” y la cosa era en el patio de casa. Sí, pero ahí estaba el festejo, fuera de feria y con el que había sido triunfador absoluto de la anterior Feria del Pilar.

Feria taurina de Tarazona que en aquellos tiempos era de relumbrón: un dato, el triunfador de feria de 1984 fue Niño de la Capea. Relumbrón que perduró mucho tiempo, Joselito fue rey de Tarazona (aún antes del boom, personalmente recuerdo haberlo visto allí antes de la famosa cornada del cuello. Y lo recuerdo poniendo banderillas -dato que en cierta ocasión me negó un acreditado joselitero, de los de toalavidachatica– …casi ná el tiempo que hace) y como ellos, figuras de las más relevantes de la época (recuerdo a Ponce, Finito, Ortega Cano, Litri…) Tiempos en los que Tarazona respiraba afición por todas partes, con un alcalde, Jesús Orte, una peña taurina, la Moncayo, que por entonces aglutinaba a 700 socios en una población que rondaría los 10000 y era presidida por Ángel Marqueta, dos tipos entregados al pueblo y a la Fiesta.

Miro el cartel, me acuerdo de aquellos tiempos y de pronto me tropiezo de bruces con esto:

Podrían hacerse mil comentarios (se debería, seguramente) y hablar del tema en español pero, como el mundo comprenderá, si el resto calla o mira para otro sitio, no seré yo la que me lleve la empanada y las tortas. En cualquier caso la gente, el público es, además de soberano, inteligente y de sobra lee sin necesidad de palabras.

Sólo un par de reflexiones:

plaza-de-toros-nueva-2

http://www.pateando-tarazona.es/

Éste será el segundo año sin feria en Tarazona y el tercero, si no me equivoco, con la preciosa plaza cerrada a cal y canto. Inaugurada en 1870, de propiedad y abandono privados, su decadencia hizo que la última corrida de feria ‘tradicional’ ya se celebrara en 2014 en una plaza portátil. A las circunstancias bien podría contraponerse VOLUNTAD pero ahí viene la segunda parte, la autoridad. Se rumorea que el señor Alcalde de Tarazona no parece muy entusiasta con mantener una feria taurina ‘con muerte’ en su ciudad. De ser así, la cosa en los tiempos que corren tampoco pasaría de ser un triste ‘uno más’ de no ser porque, el señor Alcalde de Tarazona es nada menos que don Luis María Beamonte (PP), ‘Luismari’ para sus ‘íntimos’ e incondicionales que al menos lo fueron mientras asumió el cargo de Presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza y que aseguraban, en aquellos oscuros días de lucha contra Serolo, “No te equivoques, Luismari es un peazo de aficionao”…

Si el antojo institucional es de dar la espalda a la historia de la ciudad en pro de una imagen renovada, moderna y acorde a los tiempos, vulgo llevarle el agua a los prohibicionistas por vaya usted a saber qué interés y a cambio se impone la cosa incruenta, vele al menos la autoridad porque se celebre un festejo DE PROMOCIÓN. Promoción que es dar oportunidad a quien la necesita, no publicidad y bombo  a quien lo busca. Un festejo en el que se dé cabida a la gente que empieza, como Alejandro Andreu, novillero sin caballos de Tarazona e integrante (¡menos mal!) del festejo anunciado para esta feria y en el que caben unos cuantos más EN SUS MISMAS CONDICIONES. O un tentadero público o lo que se quiera pero que al menos sea algo digno, tenga un sentido y un provecho.

Insisto, se podría decir mucho más clarito pero que se mojen quienes deben. No tengo ninguna necesidad de tener que empezar a archivar cartas en las que también a mí se me llame de todo…

Acerca de Elena Pérez

"Se torea como se es" J. Belmonte (y se vive, y se piensa, y se escribe...) unadeldos@hotmail.es
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